disfunción erectil - Salud IDEAL

  • Cómo se diagnostica la disfunción eréctil

    La disfunción eréctil es una disfunción sexual caracterizada por la incapacidad para lograr desarrollar una erección o mantenerla con una rigidez y tamaño satisfactorios. Si el problema es puntual no tiene que convertirse en motivo de preocupación, pero si se repite durante varios meses es importante acudir al médico.

    La visita al especialista es necesaria no sólo para solucionar la disfunción sino también para encontrar su origen, ya que puede ser síntoma de alguna enfermedad no diagnosticada que necesita tratamiento. Lo más recomendable es acudir a un urólogo especialista en medicina sexual, es decir, un andrólogo. Este médico realizará una serie de pruebas para diagnosticar la disfunción eréctil y su posible causa.

    Cómo prepararse para la consulta

    Antes de acudir a la consulta es conveniente:

    • Anotar los síntomas que se hayan tenido (parezcan o no relacionados con la disfunción eréctil).
    • Preguntar qué hacer antes de ir a la consulta: el médico puede pedir, por ejemplo, que no se coma nada porque va a realizar un análisis de sangre.
    • Anotar la información personal más relevante.
    • Hacer una lista de las preguntas que se quieran hacer al médico.
    • Preparar una lista de los medicamentos que se están tomando.

    Diagnóstico de la disfunción eréctil

    Para diagnosticar la disfunción eréctil el especialista puede llevar a cabo diferentes pruebas:

    • Redacción de la historia clínica y sexual: conocer a fondo la vida del paciente, su historial médico y los fármacos que toma es clave para identificar las posibles causas de la disfunción. Para ello el médico preguntará sobre cuándo empezaron los problemas de erección, si existen lesiones, cambios físicos o emocionales recientes en la vida del paciente y qué medicamentos está tomando. Asimismo, indagará en la búsqueda de antecedentes y su situación social y familiar. Para completar esta historia el especialista también pedirá información sobre la frecuencia de relaciones sexuales satisfactorias y otros datos relacionados con la vida sexual.
    • Cuestionario de síntomas: cumplimentado por el paciente sin ayuda del médico. El más utilizado es el IIEF-5 (International Index of Erectile Function-5).
    • Examen psicológico: el médico puede hacer algunas preguntas personales y utilizar un cuestionario para diagnosticar un problema psicológico que esté causando la disfunción como, por ejemplo, depresión. En ocasiones también se consulta a la pareja sexual sobre la relación para tener otro punto de vista.
    • Exploración física: el especialista explora el pene y los testículos para detectar posibles malformaciones y comprueba la sensibilidad de los nervios. También puede tomar la tensión y el pulso para detectar posibles problemas de circulación.
    • Análisis de sangre: principalmente se analizan los niveles de testosterona en sangre, aunque en ocasiones también se pueden solicitar análisis del resto de hormonas, colesterol y azúcar, entre otras cosas. Su objetivo es identificar posibles causas de la disfunción como diabetes, problemas hormonales, ateroesclerosis o desequilibrios de la función hepática o renal.
    • Análisis de orina: esta prueba también se utiliza para detectar la diabetes y otras afecciones preexistentes.
    • Ecografía: para detectar una mala circulación sanguínea en el pene.
    • Registro de la rigidezpeniana nocturna: consiste en registrar cuántas erecciones se producen mientras duerme el paciente. Si se producen, la prueba demuestra que el paciente es capaz físicamente de tener erecciones y que la causa de la disfunción puede estar en un problema psicológico. En caso contrario, es probable que la causa sea orgánica.
    • Prueba de inyección intracavernosa: se inyecta en el pene una sustancia que provoca la erección para medir el tiempo de respuesta, la firmeza y duración de la erección.
    • Prueba de estimulación visual: el paciente visualiza películas eróticas para comprobar si se produce una erección. En caso de que así sea, se puede descartar que la causa de la disfunción sea física.

    Los objetivos de estas pruebas no son sólo diagnosticar la existencia de la disfunción sino también encontrar su causa y evaluar la severidad de la misma. En función de la causa y la gravedad de la disfunción así como de la existencia de enfermedades preexistentes, puede haber varias opciones de tratamiento: medicamentos, ondas de choque, plasma rico en plaquetas, tratamiento psicológico, bomba peniana y prótesis de pene.  

    Si necesita una consulta de urología, en Clínica Regenia cuentan con una unidad especializada en la atención del paciente masculino, en la que tratan problemas como la enfermedad de Peyronie o la disfunción eréctil. Para esta última utilizan el plasma rico en plaquetas además del tratamiento de ondas de choque. Si tiene dudas sobre estos tratamientos o quiere asistir a una consulta de urología para una exploración, no dude en pedir cita y acudir a Clínica Regenia de Granada, ubicada en Avenida de la Constitución 20, o al centro de Jaén, en Plaza de la Constitución 12.

  • Disfunción eréctil: causas y factores de riesgo

    La disfunción eréctil es una disfunción sexual que afecta de manera parcial o total a una elevada cantidad de hombres -especialmente a partir de los 40 años- y que puede tener causas variadas. Para prevenir su aparición se pueden intentar reducir algunos factores de riesgo.

    Qué es la disfunción eréctil

    La disfunción eréctil es una disfunción sexual caracterizada por la incapacidad de desarrollar una erección o mantenerla con un tamaño y rigidez satisfactorios. Si este problema es puntual no tiene que ser motivo de preocupación, pero si se repite durante varios meses es importante acudir al médico para poder encontrar la causa e intentar solucionarla.

    Causas de la disfunción eréctil

    Dado que la excitación sexual masculina es un proceso que involucra al cerebro, las hormonas, las emociones, los nervios, los músculos y los vasos sanguíneos, la disfunción eréctil puede estar provocada por problemas en alguno de estos factores. Las causas de la disfunción eréctil pueden ser las siguientes:

    • Vasculares: cuando llega poca sangre al pene o no se retiene adecuadamente en los cuerpos cavernosos. Las causas más frecuentes de la disfunción de carácter vascular son la hipertensión, el colesterol alto y la obstrucción de los vasos sanguíneos (ateroesclerosis), entre otras enfermedades cardiovasculares.
    • Neurológicas: cuando existen problemas en la transmisión de órdenes que el cerebro y la médula espinal envían a través de los nervios erectores. Este tipo de disfunción la producen enfermedades como el Parkinson, la esclerosis múltiple, la apnea del sueño o el infarto medular. También puede venir provocada por una lesión tras las cirugías por cáncer de próstata, vejiga y recto.
    • Hormonales: cuando el organismo produce menos testosterona de la que necesita. Esto puede venir provocado por tratamientos hormonales, enfermedades hepáticas, tumores que producen estrógenos, tumores hipofisarios y la enfermedad de Cushing, entre otros.
    • Psicológicas: ya que la respuesta sexual se origina en el cerebro, puede verse afectada por causas psicológicas como depresión, ansiedad, psicosis, miedo al embarazo o baja autoestima, entre otras. En ocasiones, la propia ansiedad provocada por el problema para mantener las erecciones puede agravar la disfunción eréctil.
    • Farmacológicas: el consumo de ciertos medicamentos como los usados para la hipertensión y la depresión pueden afectar a la función eréctil.

    Además de todas las causas englobadas en las anteriores categorías, la disfunción eréctil también puede venir provocada por la enfermedad de Peyronie.

    Factores de riesgo de la disfunción eréctil

    Algunos de los factores de riesgo de riesgo de padecer disfunción eréctil son los siguientes:

    • Sufrir enfermedades cardíacas.
    • Padecer diabetes mellitus: es la enfermedad endocrina asociada con mayor frecuencia a la disfunción eréctil.
    • Sedentarismo: la practica deportiva regular disminuye el riesgo de disfunción eréctil en un alto porcentaje.
    • Tener obesidad.
    • Consumir tabaco, ya que fumar limita el flujo de sangre a las venas y arterias.
    • Estar en tratamiento con ciertos fármacos que afectan a la excitación sexual.
    • Consumir drogas o tomar alcohol en exceso.
    • Ciertos tratamientos médicos, como la cirugía de próstata o la radioterapia contra el cáncer.
    • Padecer trastornos psicológicos como el estrés, la ansiedad o la depresión.
    • La edad: la posibilidad de padecer disfunción eréctil aumenta con la edad, aunque no es una consecuencia inevitable de la misma.
    • Lesiones, en particular si éstas dañan los nervios o arterias que controlan las erecciones.

    Si necesita una consulta de urología, en Clínica Regenia cuentan con una unidad especializada en la que tratan problemas como la enfermedad de Peryone o la disfunción eréctil. Para esta última utilizan el plasma rico en plaquetas además del tratamiento de ondas de choque. Si tiene más dudas sobre estos tratamientos o quiere asistir a una consulta de urología para una exploración, no dude en pedir cita y acudir a Clínica Regenia de Granada, ubicada en Avenida de la Constitución 20, o al centro de Jaén, en Plaza de la Constitución 12.

  • Guía básica de la disfunción eréctil

    La disfunción eréctil es una disfunción sexual que afecta de manera total o parcial a una elevada cantidad de hombres, especialmente a partir de los 40 años. Esta disfunción puede tener su origen en causas variadas, que determinan el tratamiento más apropiado para hacerle frente.

    Qué es la disfunción eréctil

    La disfunción eréctil es una disfunción sexual caracterizada por la incapacidad para lograr desarrollar una erección o mantenerla con una rigidez y tamaño satisfactorios. Si este problema es puntual no tiene que ser motivo de preocupación, pero si se repite durante varios meses es importante acudir al médico. La visita al especialista es necesaria no solo para solucionar la disfunción sino también para encontrar su origen, ya que puede ser síntoma de alguna enfermedad no diagnosticada que necesita tratamiento.

    Causas de la disfunción eréctil

    Ya que la excitación sexual masculina es un proceso que involucra al cerebro, las hormonas, las emociones, los nervios, los músculos y los vasos sanguíneos, la disfunción eréctil puede estar provocada por causas muy diversas:

    • Vasculares: cuando llega poca sangre al pene o no se retiene adecuadamente en los cuerpos cavernosos. Entre estas causas están la hipertensión, el colesterol alto y la ateroesclerosis, entre otras enfermedades cardiovasculares.
    • Neurológicas: cuando existen problemas de transmisión de las órdenes que el cerebro y la médula dan a los nervios erectores. Estos problemas los causan enfermedades como el Parkinson, la esclerosis múltiple o el infarto medular, y lesiones tras cirugías por cáncer de próstata, vejiga y recto.
    • Hormonales: cuando el organismo produce menos testosterona de la necesaria. Esto puede venir provocado por enfermedades hepáticas, tumores hipofisiarios, tratamientos hormonales y la enfermedad de Cushing, entre otras causas.
    • Psicológicas: depresión, ansiedad, miedo al embarazo o baja autoestima pueden impedir que se origine la respuesta sexual en el cerebro.
    • Farmacológicas: ciertos medicamentos, como los usados para la hipertensión y la depresión, pueden afectar a la disfunción eréctil.

    Además de por las causas englobadas en las anteriores categorías, la disfunción eréctil puede estar provocada por la enfermedad de Peyronie.

    Asimismo existen ciertos factores de riesgo que pueden contribuir a la disfunción eréctil: edad, sobrepeso, consumo de tabaco, tratamientos médicos como la cirugía de próstata o la radioterapia contra el cáncer, sedentarismo, trastornos afectivos, diabetes, lesiones en los nervios o arterias que controlan las erecciones y un consumo excesivo de alcohol y drogas.

    Síntomas de la disfunción eréctil

    Los síntomas de la disfunción eréctil pueden ser:

    • Problemas persistentes para desarrollar una erección. En ocasiones es posible que sí se produzcan erecciones espontáneas pero no cuando se quieren mantener relaciones sexuales con otra persona.
    • Problemas persistentes para mantener una erección con el tamaño y rigidez deseados.

    Asimismo, pueden surgir otros síntomas psicoafectivos derivados de la imposibilidad de mantener relaciones sexuales. Entre ellos, ansiedad, frustración, culpabilidad y evitación del acto sexual.

    Tratamiento de la disfunción eréctil

    Los tratamientos para hacer frente a la disfunción eréctil son variados:

    • Medicamentos: son eficaces para muchos pacientes. Principalmente se utilizan Sildefil (Viagra), Tadalafilo, Ananafilo y Vardenafilo, que tienen escasos efectos adversos si los receta un urólogo tras un diagnóstico adecuado. También se puede tratar con Aprostadil, un medicamento que se aplica con crema, se autoinyecta o se introduce mediante una cánula en la uretra antes del acto sexual.
    • Plasma rico en plaquetas: este tratamiento consiste en administrar mediante inyección subcutánea en el pene el plasma rico en plaquetas extraído de la sangre del propio paciente. Utiliza factores de crecimiento presentes de forma natural en las plaquetas para estimular la reparación del tejido, aumentando la circulación y el flujo de la sangre al pene. Sus resultados no son definitivos, por lo que se debe repetir pasados 12 o 18 meses.
    • Ondas de choque: son eficaces si el origen de la disfunción es un problema vascular. Las ondas de choque de baja energía estimulan la formación de nuevos vasos sanguíneos y potencian la relajación del endotelio vascular, mejorando la circulación. Este tratamiento es indoloro, no invasivo y curativo.
    • Bomba peniana: es un tubo hueco que se coloca sobre el pene para luego aspirar el aire que está dentro del tubo hacia fuera. Esto genera un vacío que permite que la sangre llegue al pene, creando una erección que se mantiene con un anillo de tensión.
    • Tratamiento psicológico: cuando la causa de la disfunción es un problema psicológico, un especialista en salud mental puede ayudar a encontrar el origen y a dar con la solución más adecuada, ofreciendo ejercicios y herramientas específicas para trabajar.
    • Prótesis de pene: es la colocación quirúrgica en el pene de unas barras flexibles que se accionan al presionar una perilla colocada en el interior de la zona inguinal. Generalmente no se recurre a la cirugía hasta que se han probado otros tratamientos, ya que conlleva riesgo de complicaciones.

    Elegir el tratamiento más adecuado dependerá de la causa y la gravedad de la disfunción eréctil. Asimismo, si la disfunción tiene su origen en una enfermedad, ésta también habrá que tratarla.

    Si necesita una consulta de urología, en Clínica Regenia cuentan con una unidad especializada en la que tratan problemas como la enfermedad de Peyronie o la disfunción eréctil. Para esta última utilizan el plasma rico en plaquetas además del tratamiento de ondas de choque. Si tiene más dudas sobre estos tratamientos o quiere asistir a una consulta de urología para una exploración, no dude en pedir cita y acudir a Clínica Regenia de Granada, ubicada en Avenida de la Constitución 20, o al centro de Jaén, en Plaza de la Constitución 12.

  • Hábitos de vida saludable para prevenir la disfunción eréctil

    La disfunción eréctil es una disfunción sexual que tiene su origen en diversas causas, algunas de las cuales no se pueden evitar. No obstante, mantener un estilo de vida saludable y controlar las enfermedades que ya se padecen es una buena forma de prevenir su aparición.

    Causas de la disfunción eréctil

    La disfunción eréctil puede estar provocada por causas muy diversas:

    • Vasculares: cuando llega poca sangre al pene o no se retiene adecuadamente en los cuerpos cavernosos. Entre estas causas están la hipertensión, el colesterol alto y la ateroesclerosis, entre otras enfermedades cardiovasculares.
    • Neurológicas: cuando existen problemas de transmisión de las órdenes que el cerebro y la médula dan a los nervios erectores. Estos problemas los causan enfermedades como el Parkinson, la esclerosis múltiple o el infarto medular, y lesiones tras cirugías por cáncer de próstata, vejiga y recto.
    • Hormonales: cuando el organismo produce menos testosterona de la necesaria. Esto puede venir provocado por enfermedades hepáticas, tumores hipofisiarios, tratamientos hormonales y la enfermedad de Cushing, entre otras causas.
    • Psicológicas: depresión, ansiedad, miedo al embarazo o baja autoestima pueden impedir que se origine la respuesta sexual en el cerebro.
    • Farmacológicas: ciertos medicamentos, como los usados para la hipertensión y la depresión, pueden afectar a la disfunción eréctil.

    Asimismo existen ciertos factores de riesgo que pueden contribuir a la disfunción eréctil: edad, sobrepeso, consumo de tabaco, tratamientos médicos como la cirugía de próstata o la radioterapia contra el cáncer, sedentarismo, diabetes y un consumo excesivo de alcohol y drogas.

    Hábitos de vida saludable para prevenir la disfunción eréctil

    Si bien algunas de las causas de la disfunción eréctil no se pueden evitar, seguir un estilo de vida saludable y controlar las enfermedades existentes puede ayudar a prevenir su aparición. Por ello es recomendable:

    • Alimentarse bien y cuidar el peso: hay que seguir una dieta equilibrada y sana para evitar el sobrepeso, ya que ésto aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y diabetes, ambas relacionadas con un mayor riesgo de disfunción eréctil. Es aconsejable incluir gran variedad de legumbres, vegetales, frutas, pescados y alimentos integrales. Por el contrario se debe evitar en la medida de lo posible el consumo de alimentos con muchos azúcares añadidos, carnes rojas y grasas saturadas. Las grasas saturadas pueden formar depósitos en las paredes de los vasos sanguíneos, provocando que la persona sea más propensa a sufrir infartos y también disfunción eréctil.
    • Hacer ejercicio regularmente: el sedentarismo es un factor de riesgo de la aparición de disfunción eréctil, por lo que se debe hacer deporte varias veces a la semana. La Organización mundial de la Salud recomienda para los adultos un mínimo de 150 minutos semanales de actividad física aeróbica moderada o 75 minutos de actividad física vigorosa. En caso de sufrir sobrepeso o enfermedades como hipertensión o diabetes se debe consultar con un médico antes de adoptar una rutina de ejercicio.
    • Evitar la automedicación y consultar con el médico: nunca se deben tomar medicamentos que no estén prescritos por un especialista. Si aparece la disfunción durante la ingesta de algún fármaco, se debe consultar con el médico para que valore qué hacer con el tratamiento.
    • Dormir suficiente: la falta de sueño origina estrés, un factor que empeora el problema de la disfunción.
    • Dejar de fumar, no tomar drogas ni abusar del alcohol: todos estos son factores de riesgo que favorecen la aparición de la disfunción eréctil.
    • Cuidar la salud mental: hay que aprender a manejar el estrés, controlar los pensamientos negativos y mejorar las relaciones interpersonales. En caso de ansiedad, depresión u otros problemas psicológicos es conveniente buscar la ayuda de un especialista.
    • Acudir regularmente al médico especialista para controlar las enfermedades crónicas como la diabetes o las cardiovasculares.
    • Realizar controles periódicos y exámenes médicos para detectar enfermedades.

    En caso de que ya se padezca disfunción érectil, igualmente se deben seguir estos consejos para acompañar el tratamiento marcado por el especialista.

    Si necesita una consulta de urología, en Clínica Regenia cuentan con una unidad especializada en la que tratan problemas como la enfermedad de Peyronie o la disfunción eréctil. Para esta última utilizan el plasma rico en plaquetas además del tratamiento de ondas de choque. Si tiene dudas sobre estos tratamientos o quiere asistir a una consulta de urología para una exploración, no dude en pedir cita y acudir a Clínica Regenia de Granada, ubicada en Avenida de la Consitución 20, o al centro de Jaén, en Plaza de la Constitución 12.

  • La disfunción eréctil puede tener su origen en causas psicológicas

    Las causas de la disfunción eréctil son variadas y muchas de ellas son físicas: enfermedades cardíacas, presión arterial o niveles de colesterol altos, fallos neurológicos, falta de hormonas... No obstante, también en algunas ocasiones la disfunción eréctil puede tener su origen en causas psicológicas.

    Causas psicológicas de la disfunción eréctil

    El cerebro es parte del órgano sexual. La imaginación y los sentidos son los encargados de activar los neurotransmisores responsables de despertar el apetito sexual, y el cerebro responde a ello enviando estímulos al pene para que se produzca una erección. Cuando algo no va bien en la mente este proceso no tiene lugar. 

    Las principales causas psicológicas de la disfunción eréctil son:

    • Estrés y nervios: las situaciones de estrés causadas por problemas familiares, obligaciones o un trabajo absorbente afectan no sólo a la salud física sino también a la mental. Ya que el estímulo de la erección comienza en el cerebro, si la persona está estresada no podrá conectarse con el presente y estimularse.
    • Problemas en la relación de pareja.
    • Ansiedad: haber sufrido con anterioridad problemas para mantener una erección puede llevar al hombre a preocuparse por si vuelve a suceder. Muchas veces una disfunción eréctil puntual le hace pensar que es un problema permanente, por falta de seguridad y autoconfianza. De esta manera, a la hora de mantener relaciones, el hombre se puede sentir ansioso por si no rinde como desearía en lugar de disfrutar. El problema aumenta si la pareja recrimina su incapacidad de mantener la erección.
    • Temor al embarazo o a la transmisión de una ETS (enfermedad de transmisión sexual).
    • Falta de deseo sexual: en ocasiones la disfunción eréctil está provocada por una falta de deseo hacia la persona con la que se intenta mantener relaciones sexuales.
    • Tristeza o depresión: situaciones que producen tristeza o depresión como una ruptura o la pérdida de un ser querido pueden dificultar las relaciones sexuales.

    En algunas ocasiones, además, el cerebro no es capaz de estimularse por la presencia de problemas de salud físicos como insomnio, fatiga, mala alimentación o falta de ejercicio. En otras ocasiones la causa puede ser la ingesta de medicamentos con efecto en el estado emocional y el deseo sexual.

    Cómo hacer frente a la disfunción eréctil de origen psicológico

    Conviene recordar en primer lugar que el ser humano no siempre se encuentra en condiciones de rendir adecuadamente en cualquier situación y que, por tanto, puede suceder que puntualmente el hombre no sea capaz de tener una erección. Esto, por supuesto, no tiene por qué significar que esté sufriendo un problema grave. No obstante, si la disfunción eréctil persiste y se descartan las causas físicas, es importante:

    • Acudir a un psicológico: hay que superar la vergüenza que provoca el tema y solicitar la ayuda de un profesional, ya que sólo así se estará en vías de solucionar el problema. Un psicólogo puede ayudar a encontrar el origen de la disfunción ya  dar con la solución más adecuada, ofreciendo ejercicios y herramientas específicas para trabajar. De hecho, incluso si la causa de la disfunción eréctil es física es recomendable recibir ayuda psicológica, especialmente en hombres menores de 40 años. Con ayuda de un profesional se pueden superar los problemas de autoestima derivados de la enfermedad.
    • Hablar con la pareja sobre los problemas emocionales: la confianza en la pareja es indispensable para una vida sexual en común. La falta de comunicación puede agravar la disfunción eréctil.
    • Usar la técnica de relajación y visualización: con ella se aprende a controlar la ansiedad y a reducir los factores de distracción.
    • Marcarse objetivos: alcanzar las metas ayuda a sentirse mejor con uno mismo y a pensar más positivamente.
    • Hacer ejercicio: no sólo aumenta el bienestar y rendimiento físico, sino que también ayuda a reducir el estrés y la ansiedad.
    • Tomar medicación, si así lo indica el especialista: si el problema está causado por la falta de algún nutriente o algún elemento químico del cerebro, una medicación prescrita puede solucionarlo.
    • Fomentar una autoestima sana: esto derivará en una sensación de seguridad y confianza que permitirá tener relaciones sexuales con plena normalidad.
    • Pensar en el presente y reducir el estrés: a la hora de mantener relaciones es importante centrarse en disfrutar y evitar las divagaciones y preocupaciones.

    EnClínica Regenia cuentan con una unidad especial de urología en la que atienden problemas como laenfermedad de Peryone o la disfunción eréctil. Para tratar esta última utilizan elplasma rico en plaquetas además del tratamiento deondas de choque. Si tiene dudas sobre la disfunción eréctil o quiere asistir a una consulta de urología para una exploración, no dude en pedir cita y acudir a Clínica Regenia de Granada, ubicada en Avenida de la Constitución 20, o el centro de Jaén, en Plaza de la Constitución, 12.

  • Ondas de choque para tratar la disfunción eréctil

    La disfunción eréctil es una disfunción sexual que afecta de manera parcial o total a una elevada cantidad de hombres y que puede tener causas variadas. Cuando su origen está en la falta de riego sanguíneo del pene, el tratamiento con ondas de choque puede ser muy eficaz.

    Qué es la disfunción eréctil y cuáles son sus causas

    La disfunción eréctil es una disfunción sexual caracterizada por la incapacidad de desarrollar una erección o mantenerla con un tamaño y rigidez satisfactorios. Si este problema es puntual no tiene que ser motivo de preocupación, pero si es continuo puede provocar estrés, falta de confianza y problemas en las relaciones.

    Dado que la excitación sexual masculina es un proceso que involucra al cerebro, las hormonas, las emociones, los nervios, los músculos y los vasos sanguíneos, la disfunción eréctil puede estar provocada por problemas relacionados con alguno de estos factores. Entre las causas más frecuentes están:

    • Enfermedades cardíacas.
    • Vasos sanguíneos obstruidos (ateroesclerosis).
    • Nivel de colesterol alto.
    • Presión arterial alta.
    • Enfermedades como la diabetes, el parkinson, esclerosis múltiple y enfermedad de Peyronie.
    • Síndrome metabólico.
    • Algunos medicamentos.
    • El consumo de tabaco y el abuso de alcohol y otras sustancias.
    • Trastornos del sueño.
    • Tratamientos contra el cáncer de próstata y cirugías o lesiones que afecten a la zona pélvica o la médula espinal.
    • Causas psicológicas: estrés, trastornos mentales, pensamientos negativos…

    Qué son las ondas de choque

    Son ondas electroacústicas es decir, ondas de presión que se desplazan a la velocidad del sonido. En medicina comenzaron a utilizarse hace mucho para fragmentar los cálculos renales (piedras en el riñón). Actualmente se usan también otras de baja frecuencia en el tratamiento de la enfermedad de Peyronie, la disfunción eréctil y procesos traumatológicos (fascitis plantar, tendinitis rotuliana….).

    La terapia con ondas de choque acelera el proceso de autocuración por un efecto de angiogénesis, es decir, mejora la circulación sanguínea, estimula la generación de vasos sanguíneos nuevos, activa el metabolismo y ayuda a curar el tejido endotelial dañado.

    Ondas de choque para el tratamiento de la disfunción eréctil

    En aproximadamente el 80% de los casos, la disfunción eréctil está provocada por un problema de origen vascular. Para que frente a la estimulación se produzca una erección prolongada es necesario que el corazón bombee sangre al pene y que todas las arterias y venas que alimentan de sangre a los cuerpos cavernosos funcionen correctamente. Si los vasos sanguíneos están obstruidos, no se puede acumular la sangre necesaria en el pene para que tenga lugar la erección. Esta obstrucción tiene relación con factores de riesgo como tabaquismo, hipertensión, diabetes, enfermedades cardiacas o colesterol.

    Para el tratamiento de la disfunción eréctil de origen vascular es muy adecuado utilizar las ondas de choque de baja energía, ya que éstas mejoran la circulación sanguínea. Estas ondas estimulan la formación de nuevos vasos sanguíneos en el tejido eréctil y potencian la relajación del endotelio vascular. Al aplicarla, la calidad de las venas se regenera y permiten un mayor flujo de sangre.

    Este tratamiento se suele realizar en un ciclo de unas 4 a 6 sesiones realizadas una vez a la semana. Cada una de ellas dura entre 15 y 30 minutos, durante los cuales se distribuyen unos 3000 impulsos por todo el tejido eréctil. Estos ciclos pueden repetirse las veces que sea necesario siempre que lo indique un médico. Según algunos estudios, después de 5 sesiones en torno al 80% de los pacientes notan una mejoría en la disfunción eréctil.

    Este tratamiento no es efectivo ni recomendable para los casos de disfunción eréctil no vascular, como aquellos de origen neurológico, hormonal o psicológico.

    Ventajas del tratamiento

    • Es un tratamiento indoloro.
    • Es un tratamiento “rehabilitador” (curativo) de la disfunción eréctil según las Guías de la Asociación Europea de Urología de 2013.
    • No es invasivo ni de requiere anestesia ni sedación.
    • Permite volver de manera inmediata a la vida cotidiana después de la sesión.
    • No tiene efectos secundarios

    En Clínica Regenia cuentan con una unidad especial de urología en la que tratan problemas como la enfermedad de Peryone o la disfunción eréctil. Para esta última utilizan el tratamiento de ondas de choque, además de usar el plasma rico en plaquetas. Si tiene más dudas sobre este tratamiento o quiere asistir a una consulta de urología para una exploración, no dude en pedir cita y acudir a Clínica Regenia de Granada ubicada en Avenida de la Constitución 20, o al centro de Jaén, en Plaza de la Constitución, 12.

  • Plasma rico en plaquetas contra la disfunción eréctil

    La disfunción eréctil se puede abordar con diferentes tratamientos, uno de las cuales se basa en las capacidades regenerativas del plasma rico en plaquetas. La inyección de plasma procedente del propio paciente podría ayudar a mejorar el flujo sanguíneo en el pene y conseguir así una mayor duración de las erecciones.

    Qué es la disfunción eréctil

    La disfunción eréctil es una disfunción sexual caracterizada por la incapacidad de desarrollar una erección o mantenerla con un tamaño y rigidez satisfactorios. Si este problema es puntual no tiene que ser motivo de preocupación, pero si es continuo puede provocar estrés, falta de confianza y problemas en las relaciones.

    La disfunción eréctil puede tener múltiples causas como enfermedades cardíacas, presión arterial o nivel de colesterol alto, trastornos del sueño, el consumo de ciertos medicamentos y el estrés, entre otras.

    Qué es el plasma rico en plaquetas

    El plasma rico en plaquetas es un componente que se encuentra en la sangre y que contiene los factores de crecimiento responsables de la regeneración y la reparación tisular, que actúan cuando se produce un daño en el organismo.

    El plasma se utiliza en múltiples disciplinas médicas para reparar tejidos. En el caso de la disfunción eréctil, este tratamiento usa los factores de crecimiento presentes de forma natural en las plaquetas del paciente para estimular la regeneración del tejido que, o bien se ha dañado por algún tipo de enfermedad (diabetes, hipertensión…), o bien se ha deteriorado con los años.

    Cómo se lleva a cabo el tratamiento para la disfunción eréctil

    El primer paso del proceso es sacar sangre al paciente en una cantidad similar a la que se extrae en una analítica. Esta sangre se somete a un proceso de centrifugación para separar sus componentes y aislar el plasma rico en plaquetas. Posteriormente este plasma se administra mediante inyección subcutánea en el pene para conseguir la regeneración tisular. El proceso es indoloro gracias a la aplicación de una anestesia local, y sólo se siente un ligero escozor durante pocos minutos.

    Dado que el plasma es autólogo (es decir, proviene del propio paciente) se evita el peligro de rechazo o alergia. No obstante, en las horas siguientes puede aparecer un poco de inflamación o pequeños hematomas.

    Qué efectos tiene el plasma rico en plaquetas en la disfunción eréctil

    La inyección de plasma rico en plaquetas puede aumentar la circulación y el flujo de la sangre en el pene, así como la cantidad de oxígeno que llega a las células endoteliales de los cuerpos cavernosos. Esto se traduce en un aumento del grosor y la longitud del pene incluso en reposo. Además, el aumento de flujo de sangre que llega al tejido permite mantener erecciones más duraderas e intensas.

    Duración del tratamiento y sus efectos

    Cada sesión de inyección del plasma dura entre 40 y 60 minutos aproximadamente. Normalmente se requieren entre dos y cinco sesiones según el paciente, separadas por varias semanas de descanso. Sus efectos no son inmediatos sino que suelen aparecer entre tres y cuatro semanas después del tratamiento.

    Una vez terminado el tratamiento, sus resultados no son definitivos. Los efectos regenerativos del procedimiento de plasma rico en plaquetas tienen una duración variable de varias semanas o meses. Se recomienda repetir el tratamiento pasados 12 o 18 meses en función de la edad y los factores de salud.

    A la hora de someterse al tratamiento hay que ser cautelosos, ya que la práctica reiterada de inyectar la aguja en un tejido tan delicado puede tener consecuencias negativas, como la posibilidad de que se dañe y se creen placas fibrosas con el tiempo. Por ello es importante consultar siempre con especialistas que puedan indicar si el tratamiento es adecuado para el problema del paciente y qué riesgos puede tener.

    EnClínica Regenia cuentan con una unidad especial de urología en la que tratan problemas como laenfermedad de Peryone o la disfunción eréctil. Para esta última utilizan el plasma rico en plaquetas además del tratamiento de ondas de choque. Si tiene más dudas sobre este tratamiento o quiere asistir a una consulta de urología para una exploración, no dude en pedir cita y acudir a Clínica Regenia de Granada, ubicada en Avenida de la Constitución 20, o el centro de Jaén, en Plaza de la Constitución, 12.

  • Tratamientos para la disfunción eréctil

    La disfunción eréctil es una disfunción sexual que afecta de manera total o parcial a una elevada cantidad de hombres, especialmente a partir de los 40 años. Para tratarla existe una amplia variedad de técnicas, que deben ser recomendadas por el médico en función de la gravedad y la causa de la disfunción.

    Qué es la disfunción eréctil

    La disfunción eréctil es una disfunción sexual caracterizada por la incapacidad de desarrollar una erección o mantenerla con un tamaño y rigidez satisfactorios. Si este problema es puntual no tiene por qué ser motivo de preocupación, pero si se repite durante varios meses es importante acudir al médico para poder encontrar el origen e intentar solucionarlo. Las causas de la disfunción eréctil son variadas y se pueden dividir en vasculares, neurológicas, hormonales, psicológicas y farmacológicas.

    Tratamientos para la disfunción eréctil

    Los tratamientos para hacer frente a la disfunción eréctil son variados y abarcan desde medicamentos hasta cirugía.

    Medicamentos

    Los medicamentos orales son un tratamiento eficaz contra la disfunción eréctil para muchos pacientes. Principalmente se recetan Sildefil (Viagra), Tadalafilo, Ananafilo y Vardenafilo, que mejoran los efectos del óxido nítrico, sustancia química que produce el organismo y que relaja los músculos del pene. Si son recetados por un urólogo tras un diagnóstico adecuado, la presencia de efectos adversos es muy rara. También se puede tratar con Alprostadil, un medicamento que se aplica con crema tópica, se autoinyecta o se introduce mediante una cánula en la uretra antes del acto sexual.

    Ondas de choque

    En aproximadamente el 80% de los casos la disfunción eréctil está provocada por un problema de origen vascular. Si el origen de la disfunción es vascular puede ser adecuado el tratamiento con ondas de choque de baja energía, ya que mejoran la circulación sanguínea. Estas ondas estimulan la formación de nuevos vasos sanguíneos en el tejido eréctil y potencian la relajación del endotelio vascular. Al aplicarla, la calidad de las venas se regenera y éstas permiten un mayor flujo de sangre. Este tratamiento es indoloro, no invasivo y ‘rehabilitador’ (curativo). No obstante, no es efectivo ni recomendable si la disfunción tiene origen psicológico, neurológico u hormonal.

    Plasma rico en plaquetas

    Este tratamiento consiste en extraer plasma rico en plaquetas de la sangre del propio paciente para después administrarlo mediante inyección subcutánea en el pene. El plasma se utiliza en múltiples disciplinas médicas para reparar tejidos. En el caso de la disfunción eréctil, este tratamiento utiliza factores de crecimiento presentes de forma natural en las plaquetas para estimular la reparación del tejido que, o bien se ha dañado por alguna enfermedad, o bien se ha deteriorado con los años. El plasma aumenta la circulación y el flujo de la sangre al pene, así como la cantidad de oxígeno que llega a las células de los cuerpos cavernosos. No obstante, sus resultados no son definitivos, por lo que se recomienda repetir el tratamiento pasados 12 o 18 meses.

    Tratamiento psicológico

    Para los casos en que la disfunción está causada por un problema psicológico es recomendable acudir a un especialista de la salud mental, que ayudará a encontrar el origen de la disfunción y a dar con la solución más adecuada, ofreciendo ejercicios y herramientas específicas para trabajar. También es importante hablar con la pareja sobre los problemas emocionales y reducir el estrés, ya que esto puede agravar el problema. En algunos casos el especialista también puede recomendar medicación.

    Bomba peniana

    Una bomba peniana es un tubo hueco que se coloca sobre el pene para luego aspirar el aire que está dentro del tubo hacia fuera. Esto genera un vacío que hace que la sangre llegue al pene, creando una erección. Para mantenerla se desliza un anillo de tensión alrededor de la base del pene que retiene la sangre. La erección suele durar lo suficiente como para que una pareja tenga relaciones sexuales.

    Prótesis de pene

    Este tratamiento consiste en colocar quirúrgicamente una prótesis formada por una, dos o tres piezas que se accionan al presionar una perilla colocada en el interior de la zona inguinal. Estas piezas son barras flexibles que permiten controlar el momento y la duración de una erección pero que no interfieren en la eyaculación. Generalmente no se recurre a los implantes hasta que se han intentado otros tratamientos primero ya que, como cualquier cirugía, conlleva riesgo de complicaciones.

    Si necesita una consulta de urología, en Clínica Regenia cuentan con una unidad especializada en la que tratan problemas como la enfermedad de Peyronie o la disfunción eréctil. Para esta última utilizan el plasma rico en plaquetas además del tratamiento de ondas de choque. Si tiene más dudas sobre estos tratamientos o quiere asistir a una consulta de urología para una exploración, no dude en pedir cita y acudir a Clínica Regenia de Granada, ubicada en Avenida de la Constitución 20, o al centro de Jaén, en Plaza de la Constitución 12.