José Luis Marti: «Nos preocupa más el coche que el corazón»

jose-luis-martinAl doctor José Luis Marti le chinchó bastante aquella norma del Gobierno andaluz de Manuel Chaves que le obligada, al igual que al resto de médicos, a jubilarse a los 65 años a pesar de que se encontraba en plena forma y con ganas de continuar su actividad asistencial. Tan mal le sentó aquello, que ha dedicado el último lustro de su vida, el que media desde su jubilación hasta ahora, a realizar un trabajo tras otro sobre los riesgos coronarios de los granadinos. El balance de estos cinco años no está mal: Marti, mediante siete estudios, se ha aproximado a la realidad de unos 13.500 granadinos en lo que respecta a su salud coronaria. Es posible que pueda entrar en el libro Guinness de los récords si se lo propone. Con ello quiere demostrar que muchos facultativos no están para retirarse cuando la ley les obliga. El resultado de esta labor será presentado en breve en el colegio de Médicos de Granada.

-¿Cuándo se jubiló exactamente?
-En marzo de 2005. Me jubiló el señor Chaves, aunque él no se jubilará con 65 años. Muchos médicos planteamos que esa jubilación supone un desperdicio de nuestra capacidad. Tuve la suerte de ver ese mismo día a Gregorio Jiménez, director de Puleva, quien me ofreció la posibilidad de colaborar en trabajos de investigación en prevención primaria coronaria, esto es, en personas sanas, para evitar la enfermedad coronaria antes de que se produzca.

-¿A qué se ha dedicado en este tiempo?
-He dirigido siete estudios sobre esta materia. El último ha versado sobre la idoneidad del TAC multicorte para detectar a tiempo placas de ateroma y evitar así posibles y graves complicaciones posteriores.

-¿A qué edad se suelen detectar estas placas?
-El TAC multicorte es una exploración radiológica con un aparato especial, implantado muy recientemente en nuestra provincia, el pasado año, por Centro de Diagnóstico Granada. Mediante la inyección de un contraste, se ve perfectamente la cantidad de calcio que tienen las arterias coronarias en sus paredes y las placas de ateroma, que son las que en su momento van a determinar si una persona es enferma o no. Todos los infartados presentan placas de ateroma y una elevada cantidad de calcio intracoronario. He visto que en personas no infartadas, este problema se presenta a los 50 años aproximadamente y comienza a dar síntomas. Por tanto, a esa edad es conveniente hacerse esta prueba, ya que es un medio diagnóstico preventivo.

-¿A qué edad suelen comenzar a producirse los infartos?
-En los hombres, entre los 45 y los 50 años. Y en las mujeres, entre los 50 y los 55 años. Pero cada día se habla más de que este problema comienza a gestarse en edades más jóvenes y por tanto hay que prevenir. Esto es lo que sostienen los mejores investigadores, como Valentí Fuster.

-Dígame cuáles son los principales factores que desencadenan el infarto.
-Tradicionalmente han sido la diabetes, el tabaco, la hipertensión, el colesterol, la obesidad, los antecedentes familiares y los triglicéridos. En la mujer hay que añadir el factor de la menopausia, ya que se queda sin estrógenos.

-¿Cuál es su receta ‘antiinfarto'?
-Dieta mediterránea, ejercicio físico diario y conocer bien cuáles son los factores de riesgo que cada persona tiene. El problema radica en que demasiada gente no sabe que es hipertensa, ni que sufre colesterol, ni que tiene azúcar.

-¿En qué más estudios ha participado en este lustro?
-Estudié los factores de riesgo coronario en trabajadores de nueve empresas de Granada. En ese caso, estudié a 3.000 personas jóvenes. De ellas, el 25% presentaba factores de riesgo de enfermedad coronaria aunque lo desconocía, lo cual es preocupante y excesivo para esas edades.

-¿También ha estudiado a la población mayor?
-Sí. Este mismo trabajo lo repetimos con 510 personas mayores de Churriana de la Vega. En este caso, más del 73% sufre riesgo coronario pero no tiene ni idea, lo cual es una barbaridad. Como se ve, el aumento de edad es decisivo. Nadie sabe lo que es la ateromatosis: el cierre de las arterias por la presencia de las placas de ateroma. También investigué la situación con profesores de Granada:tienen una desinformación total a pesar de ser profesores. Es muy inquietante que el profesorado no sepa absolutamente nada de los riesgos coronarios. Otro estudio fue con más de 900 mujeres mayores: el 94%, o sea, casi todas, tiene riesgo de sufrir problemas coronarios.

-Su trabajo ‘monstruo' fue el denominado ‘Corazón vecinal', en el que participaron 7.000 vecinos de Granada...
-Hubo una participación masiva. El 80% de los granadinos mayores de 60 años de edad sufre riesgos coronarios pero no lo saben porque están supuestamente sanos.

-¿Está enfrascado en algo más ahora?
-Pues sí: Voy a estudiar a la población universitaria y la Escuela de Hostelería, con una muestra de 1.500 alumnos. La labor de campo está hecha y ahora hay que extraer las conclusiones.

-¿Qué tesis mantiene a la luz de los resultados globales?
-Los jóvenes no tienen más conciencia de los factores de riesgo coronario que los mayores. Hay una desinformación atroz.

-¿No lo encuentra decepcionante?
-Completamente decepcionante. Digo lo que dice Valentí Fuster: estoy deprimido porque la prevención coronaria ha fallado. Los médicos debemos descender de nuestro pedestal científico y bajar al nivel de la calle. Cuando hablas con 7.000 vecinos de Granada y compruebas el desconocimiento total que existe, lo encuentras apabullante. Tal vez los médicos usamos palabras que no entiende nadie.

-¿Nos preocupamos poco de nuestros riesgos coronarios?
-Nos preocupamos más de nuestro coche que de nuestro corazón. Tenemos cuidado en hacer un chequeo trimestral del coche para revisar el aceite y demás, pero no hacemos un examen de nuestro corazón. Es increíble.