El cuidado de la boca y otros factores que debes controlar para reducir el riesgo cardiovascular

A mediados de este mes de septiembre, la Fundación Española del Corazón (FEC) que-podemos-controlar.html recordó cuáles son algunos de esos marcadores de riesgo cardiovascular que multiplican las posibilidades de contraer una enfermedad cardíaca. Aunque existen factores que no se pueden modificar como la edad, sexo o antecedentes familiares, hay otros sobre los que sí contamos con margen de maniobra. De hecho, los especialistas abogan por mantener cierto control.

Hablamos de la hipertensión en primer lugar, la cual supone mayor resistencia para el corazón, derivando en posibles insuficiencias coronarias o anginas de pecho. También es un riesgo exponencial de arritmias o la aparición de ateroesclerosis.  Por ello se recomienda:

-          Evitar el tabaco.

-          Evitar el consumo excesivo de alcohol.

-          Reducir la sal en las comidas.

También los niveles altos de colesterol son un factor a tener en cuenta. Según los cálculos, si el nivel está por encima de 240, el riesgo de padecer un infarto se duplica. Las células no son capaces de absorber todo el colesterol que circula por la sangre, acumulándose en las arterias y provocando una aterosclerosis. Es fundamental

-          Mantener una alimentación equilibrada con poco contenido de grasas saturadas.

-          Hacer ejercicio de forma regular.

Además, la alta frecuencia cardíaca - superior a 50 y 100 latidos por minuto- según estudios, puede suponer riesgo de muerte. Para reducirla lo mejor es hacer deporte o bien acudir a fármacos recetados por un especialista.

Incluso se debe prevenir la aparición de diabetes tipo 2 en personas con factores de riesgo para desarrollarla. Fundamental es seguir un estilo de vida saludable en el que cuidemos el peso y a la vez mantengamos una dieta cardiosaludable, combinada con la práctica de deporte de forma regular.

Finalmente, la FEC apunta directamente las miradas hacia cualquier enfermedad periodontal. Y es que la relación entre boca y corazón es más estrecha de lo que se imaginaba. La demostración está en que las personas con cardiopatía isquémica en España -aproximadamente un 40 por ciento- ha padecido pérdida de piezas dentales. “Un buen cuidado de la boca resulta beneficioso para la salud cardiovascular”, añaden.