Tratamientos para la disfunción eréctil

La disfunción eréctil es una disfunción sexual que afecta de manera total o parcial a una elevada cantidad de hombres, especialmente a partir de los 40 años. Para tratarla existe una amplia variedad de técnicas, que deben ser recomendadas por el médico en función de la gravedad y la causa de la disfunción.

Qué es la disfunción eréctil

La disfunción eréctil es una disfunción sexual caracterizada por la incapacidad de desarrollar una erección o mantenerla con un tamaño y rigidez satisfactorios. Si este problema es puntual no tiene por qué ser motivo de preocupación, pero si se repite durante varios meses es importante acudir al médico para poder encontrar el origen e intentar solucionarlo. Las causas de la disfunción eréctil son variadas y se pueden dividir en vasculares, neurológicas, hormonales, psicológicas y farmacológicas.

Tratamientos para la disfunción eréctil

Los tratamientos para hacer frente a la disfunción eréctil son variados y abarcan desde medicamentos hasta cirugía.

Medicamentos

Los medicamentos orales son un tratamiento eficaz contra la disfunción eréctil para muchos pacientes. Principalmente se recetan Sildefil (Viagra), Tadalafilo, Ananafilo y Vardenafilo, que mejoran los efectos del óxido nítrico, sustancia química que produce el organismo y que relaja los músculos del pene. Si son recetados por un urólogo tras un diagnóstico adecuado, la presencia de efectos adversos es muy rara. También se puede tratar con Alprostadil, un medicamento que se aplica con crema tópica, se autoinyecta o se introduce mediante una cánula en la uretra antes del acto sexual.

Ondas de choque

En aproximadamente el 80% de los casos la disfunción eréctil está provocada por un problema de origen vascular. Si el origen de la disfunción es vascular puede ser adecuado el tratamiento con ondas de choque de baja energía, ya que mejoran la circulación sanguínea. Estas ondas estimulan la formación de nuevos vasos sanguíneos en el tejido eréctil y potencian la relajación del endotelio vascular. Al aplicarla, la calidad de las venas se regenera y éstas permiten un mayor flujo de sangre. Este tratamiento es indoloro, no invasivo y ‘rehabilitador’ (curativo). No obstante, no es efectivo ni recomendable si la disfunción tiene origen psicológico, neurológico u hormonal.

Plasma rico en plaquetas

Este tratamiento consiste en extraer plasma rico en plaquetas de la sangre del propio paciente para después administrarlo mediante inyección subcutánea en el pene. El plasma se utiliza en múltiples disciplinas médicas para reparar tejidos. En el caso de la disfunción eréctil, este tratamiento utiliza factores de crecimiento presentes de forma natural en las plaquetas para estimular la reparación del tejido que, o bien se ha dañado por alguna enfermedad, o bien se ha deteriorado con los años. El plasma aumenta la circulación y el flujo de la sangre al pene, así como la cantidad de oxígeno que llega a las células de los cuerpos cavernosos. No obstante, sus resultados no son definitivos, por lo que se recomienda repetir el tratamiento pasados 12 o 18 meses.

Tratamiento psicológico

Para los casos en que la disfunción está causada por un problema psicológico es recomendable acudir a un especialista de la salud mental, que ayudará a encontrar el origen de la disfunción y a dar con la solución más adecuada, ofreciendo ejercicios y herramientas específicas para trabajar. También es importante hablar con la pareja sobre los problemas emocionales y reducir el estrés, ya que esto puede agravar el problema. En algunos casos el especialista también puede recomendar medicación.

Bomba peniana

Una bomba peniana es un tubo hueco que se coloca sobre el pene para luego aspirar el aire que está dentro del tubo hacia fuera. Esto genera un vacío que hace que la sangre llegue al pene, creando una erección. Para mantenerla se desliza un anillo de tensión alrededor de la base del pene que retiene la sangre. La erección suele durar lo suficiente como para que una pareja tenga relaciones sexuales.

Prótesis de pene

Este tratamiento consiste en colocar quirúrgicamente una prótesis formada por una, dos o tres piezas que se accionan al presionar una perilla colocada en el interior de la zona inguinal. Estas piezas son barras flexibles que permiten controlar el momento y la duración de una erección pero que no interfieren en la eyaculación. Generalmente no se recurre a los implantes hasta que se han intentado otros tratamientos primero ya que, como cualquier cirugía, conlleva riesgo de complicaciones.

Si necesita una consulta de urología, en Clínica Regenia cuentan con una unidad especializada en la que tratan problemas como la enfermedad de Peyronie o la disfunción eréctil. Para esta última utilizan el plasma rico en plaquetas además del tratamiento de ondas de choque. Si tiene más dudas sobre estos tratamientos o quiere asistir a una consulta de urología para una exploración, no dude en pedir cita y acudir a Clínica Regenia de Granada, ubicada en Avenida de la Constitución 20, o al centro de Jaén, en Plaza de la Constitución 12.