Pies cavos: causas, síntomas y tratamiento

El pie cavo es un problema bastante frecuente en la población general aunque suele presentarse en su forma más leve. Habitualmente puede originar ligeras molestias pero no alterar la marcha de forma significativa. Si bien no tiene curación (salvo someterse a una cirugía), es posible tomar algunas medidas para aliviar sus síntomas.

Qué es el pie cavo

El pie cavo es una deformidad de esta extremidad que consiste en una elevación anómala de la bóveda de la planta, que tiene más arco del habitual. Esto puede ir acompañado de una desviación del eje hacia fuera o hacia dentro. Este tipo de pies concentran su apoyo en la zona del talón y metatarso (bajo los dedos) y no realizan el apoyo que deberían por la parte media y externa del pie. Además en muchos casos los pies cavos son más pequeños debido a la retracción que se genera en toda la musculatura.

Causas del pie cavo

El origen del pie cavo tiene un componente neurológico y de afección muscular. Es decir, se asocia a problemas en el desarrollo del sistema neuro-músculo-esquelético. En muchos casos el pie cavo se relaciona con una enfermedad neurológica que genera la retracción muscular, razón por la cual es importante que el paciente con pies cavos acuda a un especialista que determine el origen del problema.

En otras ocasiones el pie cavo aparece sin una causa que lo justifique. No obstante, algunos especialistas afirman que la afección aparece con frecuencia en varias personas de la misma familia, si bien no se ha podido demostrar una transmisión hereditaria real.

Síntomas del pie cavo

El pie cavo en edades tempranas (salvo que tenga causa neurológica), suele presentar pocas molestias y no altera la marcha de forma significativa. No obstante, con el paso de los años, la rigidez y tensión provocadas por el pie cavo pueden dar lugar a síntomas como:

  • Dolor en la musculatura de la zona plantar, el dorso, el talón y la almohadilla plantar de la zona delantera del pie, así como en los dedos. Al ejercer más tensión en la zona del pie que queda entre el tobillo y los dedos no sólo aparece el dolor, sino que se acorta la longitud del pie y surgen dificultades para calzar zapatos adecuados.
  • Sensación de inestabilidad o aparición de esguinces por la falta de un buen apoyo en la zona externa del pie.
  • Formación de hiperqueratosis: durezas dolorosas en las zonas de mayor apoyo, que el cuerpo forma para defenderse de la alta presión.
  • Dedos en garra.
  • Tendinitis.
  • Lumbalgias frecuentes: la tensión que se genera en el pie se trasmite a la musculatura posterior de la pierna, generando la sobrecarga a nivel lumbar.
  • Dificultad para permanecer de pie sin moverse.

Tratamiento del pie cavo

Ya que no se puede curar, el objetivo principal del tratamiento del pie cavo es el alivio de los síntomas. Para ello el médico suele recomendar:

  • El uso de plantillas ortopédicas a medida adaptadas por un podólogo: las plantillas permiten mejorar los apoyos y ejes dinámicos siempre que se estén utilizando. En el caso de los niños, las plantillas pueden incluso ayudar a realinear las alteraciones estructurales y corregir el pie cavo.
  • La elección de zapatos cómodos, flexibles y anchos para permitir la movilidad en los dedos. Los zapatos además, deben sujetar bien el pie mediante cordones o hebillas.
  • Acudir al fisioterapeuta: en una sesión de fisioterapia, el profesional puede ayudar a movilizar, relajar y dotar de mayor flexibilidad a toda la estructura y especialmente a la fascia plantar para disminuir el dolor. Asimismo el fisioterapeuta puede enseñar a realizar pequeños ejercicios que ayuden a dotar de más flexibilidad a las articulaciones del pie, para evitar la inestabilidad y los esguinces.

En casos muy severos en los que no hayan dado resultado otras medidas, sí puede ser necesario un abordaje quirúrgico completo que corrija todas las causas de la deformidad.

Si sospechas que padeces de pies cavos, puedes acudir a Clínica Parra Vázquez, que tiene una unidad especializada en podología. Sus profesionales, que cuentan con conocimientos de medicina general, fisiología y anatomía, atenderán el caso particular para tratar de mejorar la salud del pie. Puedes encontrar su consulta en Avenida Medina Olmos nº45, 18500, Guadix, Granada.