Cómo cuidar la salud con diabetes

Según explica la FEDE (Federación Española de Diabetes), la diabetes mellitus es “un tipo de patologías endocrino-metabólicas crónicas que se caracterizan por la presencia de una cantidad elevada de glucosa en la sangre de las personas que la padecen a consecuencia de la falta de insulina o el mal funcionamiento de dicha hormona”.

La diabetes es una enfermedad que obliga a cuidarse de forma especial, ya que es un factor de riesgo que predispone a sufrir ciertos problemas graves de salud, como un ataque al corazón, enfermedades de la vista, daño en los nervios o problemas en los riñones. No obstante, con un buen control de la glucosa y la adquisición de unos hábitos saludables, es posible llevar una vida normal.

Consejos básicos para cuidarse con diabetes

Para vivir de forma saludable con diabetes es importante seguir estas recomendaciones:

  1. Aprender todo lo posible sobre la diabetes. Tanto las personas con diabetes como sus familiares deben recibir información sobre esta enfermedad y apoyo emocional para convivir con ella.
  2. Controlar el nivel de azúcar en sangre, siguiendo las recomendaciones del médico para ello. Habitualmente se aconseja llevar un registro de los niveles de glucosa, midiéndolos varias veces al día. De esta manera se pueden detectar hipoglucemias o hiperglucemias.
  3. Mantener controlada la presión arterial y el colesterol: unidas a la diabetes pueden provocar accidentes cerebrovasculares y otras enfermedades graves. Para conseguir controlarlas es clave hacer ejercicio y seguir una dieta saludable.
  4. Tomar los medicamentos recetados en las dosis marcadas por el especialista. Incumplir el tratamiento aumenta el riesgo de sufrir alteraciones puntuales de la glucosa.
  5. No fumar. El tabaco aumenta el riesgo de sufrir algunas complicaciones relacionadas con la diabetes, como disminución del flujo sanguíneo en piernas y pies, accidente cerebrovascular y enfermedad renal, entre otras.
  6. Realizar actividad física. El ejercicio es clave para mejorar la sensibilidad a la insulina, la tensión arterial y el colesterol. Además ayuda a mantener un peso saludable. El tipo de ejercicio se debe adaptar a la condición física de cada persona.
  7. Beber agua frecuentemente. Cuando suben los niveles de azúcar se orina más, lo cual favorece la deshidratación. Es por ello que las personas diabéticas suelen tener más sed cuando se produce una hiperglucemia. Lo mejor para hidratarse es beber agua, aunque se puede combinar ocasionalmente con zumos naturales o sin azúcares, refrescos ‘cero’, infusiones o bebidas para deportistas. El alcohol hay que beberlo con mucha moderación y siempre durante una comida.
  8. Reducir el estrés, ya que puede incrementar el azúcar en sangre. Es recomendable aprender técnicas de relajación, dormir y mantener una actitud positiva.
  9. Lavarse los dientes varias veces al día para mantener sana la boca y las encías.
  10. Realizar revisiones físicas y oftamológicas regulares. Hay que acudir a revisión para detectar posibles complicaciones relacionadas con la diabetes, como lesiones en los nervios o signos de daño renal. El oftalmólogo también debe constatar que no hay signos de catarata, glaucoma u otros daños en el ojo.

Diabetes y alimentación

Es recomendable que las personas con diabetes controlen la alimentación, ya que este es, junto con la actividad física y los medicamentos, uno de los pilares para el control de la diabetes. Según señala la FEDE, las personas con diabetes pueden comer de todo pero vigilando qué, cuándo y cuándo se come de cada grupo de nutrientes. El objetivo es controlar los niveles de glucosa para que no se eleven ni tampoco bajen en exceso.

Los profesionales sanitarios pueden elaborar una dieta específica atendiendo al tipo de diabetes que padezca cada persona y las complicaciones que puedan surgir. No obstante, en general la FEDE recomienda seguir una dieta saludable y equilibrada, rica en frutas y verduras y con bajo contenido en grasas saturadas e hidratos de carbono refinados.

Hay que tener cuidado con los hidratos, porque consumir más de los requeridos puede provocar hiperglucemia, mientras que no tomar los suficientes puede provocar hipoglucemia. En el caso de las personas con diabetes tipo 1 o con tipo 2 que necesiten inyección de insulina o tomar medicamentos secretagogos, deben prestar especial atención al consumo exacto de la cantidad adecuada de hidratos de carbono y no saltarse ninguna comida.

Cuidado del pie

Los niveles altos de azúcar pueden provocar una disminución de la circulación de la sangre (isquemia) y de la sensibilidad del pie (neuropatía). Debido a esta neuropatía es posible que no se sientan heridas como cortes, ampollas o llagas, que pueden causar úlceras e infecciones. Es por ello muy importante que las personas con diabetes revisen sus pies todos los días. En el caso de que haya alguna rozadura o herida, lo mejor es acudir a un especialista.

Asimismo, es recomendable, entre otras cosas, lavar los pies a diario con agua tibia y jabón, hidratarlos con cremas específicas, cortar las uñas de forma recta, utilizar calzado cómodo y evitar calcetines con bordes elásticos. Se pueden consultar otros consejos para cuidar el pie diabético en este artículo.

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