Cómo actuar ante un accidente doméstico: atragantamientos y reanimación

En el hogar se pueden producir accidentes que exigen una actuación rápida pero serena, algo que puede resultar complicado en momentos de tensión. Cruz Roja Española, consciente de que es fácil perder la calma ante un accidente doméstico, ha desarrollado el esquema de actuación PAS para estos casos:

  • Proteger: hacer el entorno seguro para evitar un nuevo accidente. P.ej. quitar de la zona del accidente los cristales si se ha roto algo.
  • Avisar: pedir ayuda al 112 o acudir al centro de salud más próximo si la situación es grave.
  • Socorrer: valorar los signos vitales si la víctima aparenta gravedad, asegurarse de que está consciente y comprobar que respira.

En función del tipo de accidente, la forma de socorrer a la víctima es distinta. Cruz Roja Española explica cómo actuar en caso de que se produzca un atragantamiento o una parada cardiorespiratoria.

Atragantamientos

La forma de actuar ante un atragantamiento depende de cómo de obstruida esté la vía aérea y qué edad tenga la víctima.

Si la persona que se ha atragantado puede hablar, toser y respirar –aunque sea con dificultad–, la obstrucción de la vía aérea (atragantamiento) es incompleta. En este caso hay que animar a la víctima a toser con fuerza, pero sin darle palmadas en la espalda y sin intentar sacar el objeto con los dedos. Si se hace alguna de estas dos cosas se podría introducir el cuerpo extraño más profundamente en las vías aéreas.

Si la persona no puede hablar, toser ni respirar, la obstrucción de la vía aérea (atrangantamiento) es completa. Normalmente en estos casos la víctima se lleva ambas manos al cuello para indicar que no puede respirar. Dado que la situación puede revestir gravedad, hay que pedir ayuda médica, llamando al 112 para explicar lo que ocurre.

Cuando la obstrucción completa de la vía aérea afecta a un niño mayor de un año o a una persona adulta, hay que colocarse a su lado y darle cinco palmadas fuertes en la espalda, a la altura de los hombros (entre ambos omóplatos). Si las palmadas no consiguen hacer salir el cuerpo extraño, hay que rodear a la víctima con los dos brazos. Una mano debe estar cerrada en un puño y colocada justo por encima del ombligo (a la altura de la ‘boca del estómago’) y la otra mano por encima de la primera. Con las manos en esta posición hay que realizar cinco compresiones rápidas y vigorosas, hacia arriba y hacia dentro. Se deben alternar las palmadas en la espalda con las compresiones abdominales hasta conseguir expulsar el cuerpo extraño o hasta que llegue la ayuda médica.

En el caso de que la víctima sea un niño pequeño menor de un año, hay que colocarlo boca abajo, apoyado sobre tus rodillas o antebrazo, con la cabeza situada ligeramente más baja que el cuerpo. Una vez colocado en esta posición hay que darle cinco palmadas fuertes en la espalda a la altura de los hombros (entre los omóplatos). Si no ha salido el cuerpo extraño hay que darle la vuelta y comprimir con fuerza cinco veces seguidas en el centro del tórax. Se deben alternar las palmadas en la espalda y las compresiones en el tórax hasta conseguir expulsar el cuerpo extraño o hasta que llegue la ayuda médica.

Si la persona pierde el conocimiento hay que iniciar las maniobras de reanimación cardiopulmonar.

Parada cardiorespiratoria

A veces, como consecuencia de un accidente, la víctima puede entrar en parada cardiorespiratoria. Si la persona está inconsciente y no respira espontáneamente, hay que iniciar rápidamente las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP). Para ello hay que seguir estos pasos:

  1. Asegura el lugar de los hechos: elimina los peligros que amenacen tu seguridad, la del paciente o la de las personas que ahí se encuentran.
  2. Comprueba el estado de consciencia de la víctima. Arrodíllate a la altura de los hombros de la víctima y sacúdelos con suavidad. Acércate a su cara y pregúntale en voz alta si se encuentra bien. Si responde, deja a la víctima en la posición en la que se encuentra y pasa a realizar una valoración secundaria, poniendo solución a los problemas que vayas detectando. Si no responde hay que continuar con los siguientes pasos.
  3. Pide ayuda sin abandonar a la víctima y colócala en posición de reanimación: boca arriba con brazos y piernas alineados sobre una superficie rígida y con el tórax al descubierto.
  4. Abre la vía aérea: coloca una mano sobre la frente y con la otra tira del mentón  hacia arriba, para evitar que la lengua impida el paso del aire a los pulmones.
  5. Comprueba si la víctima respira normalmente manteniendo la vía aérea abierta (ver, oír, sentir durante no más de 10 segundos). Si la víctima respira normalmente, hay que colocarla en posición lateral de seguridad, llamar al 112 o buscar ayuda y comprobar periódicamente que sigue respirando. Si la víctima no respira normalmente hay que seguir con el paso 6.
  6. Pide ayuda. Llama al 112 o pide a alguien que lo haga e inicia 30 compresiones torácicas en el centro del pecho.
  7. Realiza 2 insuflaciones con la vía aérea abierta (frente-mentón) y la nariz tapada. Si el aire no pasa en la primera insuflación, asegúrate de estar haciendo bien la maniobra frentementón y realiza la segunda insuflación, entre o no aire.
  8. Alterna compresiones-insuflaciones en una secuencia 30:2 (30 compresiones y 2 insuflaciones) a un ritmo de 100 compresiones por minuto).
  9. No interrumpas el paso 8 hasta que la víctima inicie la respiración espontánea, te agotes o llegue ayuda especializada.
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