La astenia: qué es, causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento efectivo

Qué es la astenia 

Hablamos de astenia cuando hacemos referencia a la sensación de cansancio, debilidad, falta de energía o fuerzas. Suele ser un síntoma sumamente frecuente en pacientes con cáncer y cuyo origen podemos encontrar en diferentes causas. Un problema que llega incluso a percibirse en reposo y que llega a incrementarse durante el ejercicio. Se trata de un síntoma muy frecuente y que podría tener vinculación con ciertas enfermedades, algunas muy importantes. 

Cuando la astenia es intensa y duradera suele corresponderse con la existencia de una enfermedad relevante. Sin embargo, debemos matizar que hay una diferencia entre la debilidad, que es una incapacidad muscular para realizar un esfuerzo máximo, o la sensación de fatiga tras un esfuerzo muscular.  

La astenia puede aparecer por un embarazo, un mal descanso nocturno, exceso de trabajo o causas funcionales como una depresión. Pero como decimos hay muchas enfermedades que pueden derivar en ese cansancio o en la aportación en el aporte de energía. Podría responder a problemas cardiacos, pulmonares, digestivos, anemias o hipotensión así como a enfermedades infecciosas como una hepatitis o tuberculosis, inflamatorias como la artritis reumatoide, tóxicas como las vinculadas al alcohol o algunos fármacos como diuréticos o antibióticos, así como enfermedades tumorales. 

El síndrome de astenia crónica llega a definirse por la existencia de cansancio de más de seis meses de evolución y que produce una reducción mayor del 50 por ciento en la capacidad para realizar las labores habituales. 

Causas y síntomas

El síntoma de la astenia o fatiga crónica es esa sensación de cansancio perenne y las causas pueden ser de lo más diversas. La causa más frecuente son los trastornos de la esfera emocional pero también pudiera achacarse a infecciones agudas, medicamentos, enfermedades orgánicas, metabólicas, anemia, neoplasia, enfermedades neuromusculares u otras de órgano o el síndrome de la fatiga crónica.  

También puede ser causa de astenia situaciones fisiológicas como el embarazo, exceso de actividad, falta de sueño o dietas inadecuadas, entre otras opciones. 

Dependiendo de la causa de la astenia, los síntomas se expondrán de forma distinta. Puede ser que se dé esa sensación de falta de vigor o energía que no limita apenas la capacidad física real, o ser mucho más limitante, o más intensa o duradera en el tiempo que pudiera acompañar alteraciones del carácter o el nivel de alerta exponiéndose como somnolencia, o directamente un agotamiento severo y desproporcionado de la actividad desarrollada. 

Diagnóstico y tratamiento 

La posible relación de la astenia o fatiga con una enfermedad grave es real. Por ello, cuando aparece de forma súbita sin causa conocida, cuando se acompañe de otras manifestaciones clínicas nuevas, o cuando se alargue en meses o llegue a limitarle en mayor o menor medida, debe plantearle la consulta a su médico de cabecera. 

Será su médico quien evaluando ciertos datos o criterios clínicos y toda vez que descarta otras causas, quien diagnostique la astenia. A día de hoy no existen pruebas específicas o análisis que lleguen a confirmar con rotundidad el diagnostico de una astenia, pero sí para descartar algunas enfermedades causantes de ese cansancio. 

Cabe resaltar que existen posibles causas de fatiga que deben descartarse como la farmacodependencia, los trastornos autoinmunitarios o inmunitarios, infecciones, enfermedades neurológicas como esclerosis múltiple, enfermedades endocrinas como hipotiroidisimo u otras patologías citadas con anterioridad en este texto. 

Hoy día, sobre el tratamiento de la astenia o fatiga crónica debemos aclarar que, a pesar de los ensayos llevados a cabo sobre múltiples fármacos en el tratamiento, la mayor parte han concluido sin resultados satisfactorios. Los que mejor han funcionado han sido los fármacos antidepresivos.  

Además, resaltan los estimulantes de la inmunidad y los antivirales. Incluso los antiinflamatorios no esteroideos y los corticoides son eficaces en ocasiones en el control de los síntomas de la enfermedad, especialmente los dolores articulares y musculares, pero no influyen en la evolución del síndrome a largo plazo.  Demostrado queda que la única fórmula de tratamiento es la aplicación de programas específicos e individualizados de ejercicio y acondicionamiento físico. 

*NOTA: Este artículo tiene una finalidad informativo- divulgativa. Siempre ha de ser un médico especialista el que determine los procesos de diagnosis, tratamiento y terapias complementarias que estime. Si cree que puede estar enfermo acuda a su centro de salud o a un especialista colegiado, bajo ningún concepto se automedique o tome decisiones relativas a su salud en virtud de lo leído aquí o en cualquier otro sitio web.

FUENTES: 

Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) sobre la astenia

Suanity, sobre la astenia

Clínica Universidad de Navarra (CUN) sobre la astenia