Día Mundial contra la Lepra: respuesta a preguntas frecuentes

Día Mundial contra la Lepra

Este domingo ha sido el último domingo de enero, momento que desde 1954 sirve para la celebración del Día Mundial contra la Lepra. Una fecha que se destina especialmente para denunciar un problema que se creía erradicado, pero que hoy en día sigue presente en países de África, América Latina y África.  Es por ello que hoy vamos a orientarnos a responder las preguntas más frecuentes que existen acerca de esta enfermedad. 

En el caso de América, según datos de fuentes oficiales, la lepra se ha disminuido en un 30 por ciento de los casos durante los últimos diez años. Pero no está erradicada y por ello resulta especialmente importante la toma de conciencia por este problema que deriva en discapacidades también en niños y niñas. Por este motivo celebramos el último domingo de enero el Día Mundial contra la Lepra. 

Qué es la lepra

Según recogen los Laboratorios Pfizer, la lepra es una enfermedad infecciosa crónica que llega a afectar a la piel y también al sistema nervioso. La ocasiona el bacilo Mycobacterium leprae y también se conoce como el mal de Hansen ya que fue el doctor noruego Armauer Hansen quien descubrió al bacilo a finales del siglo XIX. 

La lepra afecta, como decimos, a la piel, los nervios periféricos, la mucosa de las vías respiratorias y los ojos. La pronta detección temprana de los casos logra disminuir de forma extraordinaria el riesgo de deformidades y discapacidad en los pacientes. La mejor noticia es que tiene cura y el medicamento con el que se puede tratar es totalmente gratuito en los países, según la Organización Panamericana de la Salud (PAHO). 

Organizaciones de salud internacionales establecieron una estrategia concreta para combatir esta enfermedad. Se ha apostado por aumentar el acceso al diagnóstico a través de la integración de los servicios de lepra a la atención primaria en salud, la búsqueda activa de casos para asegurar la detección precoz y el tratamiento sin costo con poliquimioterapia (PQT) para garantizar su curación. 

Desde el año 2005, la Organización Mundial de la Salud declaró la supresión de la lepra como problema de salud pública al detectarse menos de un caso por cada 10.000 persona a nivel nacional. Esto no significaría que ya haya desaparecido, sino que su influencia es menor. Un estigma vinculado a la pobreza y que puede tener un impacto devastador en la vida de las personas mucho después de estar curadas. 

La lepra, en cifras

Según la PAHO, en las Américas los casos de lepra han disminuido un 35.8 por ciento durante los últimos diez años, pasándose de los casi 53.000 a los prácticamente 34.000. En los últimos tiempos, según informaciones del pasado curso, se han detectado casos nuevos de lepra en 24 países, aunque la gran mayoría se han registrado en Brasil, concretamente un 94 por ciento.  

De todos estos países en los que se han detectado la existencia de lepra, todos ellos la han suprimido de la lista de problemas de salud pública. Solo Brasil la mantiene como tal, y por ello desde las autoridades trabajan para reducir las consecuencias de la enfermedad. La edad más común en la que los niños presentan signos de lepra es entre los 10 y los 14 años. Cabe destacar que 1761 niños fueron diagnosticados con este problema en las Américas, de los cuales casi 40 -38 concretamente- tenían discapacidades visibles. 

Respuesta a las preguntas frecuentes sobre la lepra

La Organización Mundial de la Salud (OMS), a través de la PAHO, emitió un manual de prevención de las discapacidades relacionadas con la lepra en niños. Afirman que la lepra se transmite a través del tracto respiratorio superior de una persona no tratada a otra a través del contacto “directo y frecuente”, pero no puede enfermar con un simple contacto. 

Causa de la lepra:

En el caso comentado sobre los menores de edad, se apunta como causa al contacto en el hogar como fuente más probable de transmisión, algo que no se limita exclusivamente a la familia si no a cualquier persona del entorno. 

Síntomas de la lepra:

En muchos de los casos, los primeros signos son esas manchas pálidas en la piel o entumecimiento en los dedos de manos y pies. Una situación que se debe a esa afección al tejido y los nervios. Puede incluso provocar daño en los nervios, pérdida de sensibilidad y parálisis de los músculos que conforman el rostro, los pies o las manos. 

De hecho, las bacterias destruyen la capacidad para sentir lesiones y dolor del cuerpo. Al no sentir la molestia las lesiones suelen ser graves y llegan a infectarse. Los cambios en la piel dejan al paciente con cierta susceptibilidad a las úlceras que, si no se tratan, pueden derivar en heridas y desfiguraciones visibles en las extremidades o en la cara. 

Tratamiento de la lepra:

La solución para curar la lepra es acudir a una terapia multidrogas (dapsona, rifampicina y clofazimina), una combinación de fármacos que se encarga de la supresión del microorganismo patógeno, cura al paciente y detiene la transmisión. Si no se trata puede derivar en discapacidad o ceguera. 

FUENTES: 

 

Documento conjunto Organización Mundial de la Salud (OMS) y Organización Panamericana de la Salud (PAHO)

Organización Panamericana de la Salud (PAHO)

Laboratorios Pfizer