El demonio de Tasmania podría tener la respuesta al cáncer

 

Un equipo encabezado por el genetista evolutivo y profesor de Biología de la Universidad de Washignton,  Andrew Strofer, lleva a cabo una investigación que podría haber detectado en el demonio de Tasmania una opción para la regresión tumoral. Lo cierto es que la población de esta especie se encuentra en declive por una enfermedad tumoral contagiosa que fue detectada a mediados de los 90, pero hace un año constataron que algunos ejemplares de una región aislada de Tasmania, algunos no fallecían. De hecho, los tumores desaparecían por sí solos, superando el cáncer

Storfer reconoce haber tenido la intención de comprobar la variación genómica que podría causar esa mejora espontánea ante el cáncer. Sus resultados fueron publicados en la revista ‘Genome Biology and Evolution’, tal como recoge la agencia ‘Sinc’. Los mismos destacan que los casos en los que disminuyeron, aparecieron tres regiones genómicas muy distintas, con múltiples genes relacionados con la respuesta inmunitaria y el riesgo de cáncer en humanos además de otros mamíferos. 

De hecho, se asegura que este estudio podría suponer un primer paso para determinar la base genética del rasgo de regresión del tumor y por consiguiente vencer al cáncer. De ahí la importancia del análisis a una raza como el demonio de Tasmania, un marsupial carnívoro, también conocido como Sarcophilus harrisii.

El investigador de la Universidad de Clemson, Mark Margres, sostiene creer que algunos de esos genes, “tienen un papel en la regresión tumoral” y que “son compartidos por los humanos". La intención es avanzar en este estudio y contribuir al desarrollo de los fármacos pertinentes que pudieran desencadenar esa regresión del tumor en los demonios de Tasmania, el ser humano y otros mamíferos con la variante genética para sobrevivir al cáncer.