Los bajos índices de vacunación, amenaza del aumento de la esperanza de vida en Europa según la OMS

Uno de los recientes informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) revela que los bajos índices de vacunación son una clara amenaza a la esperanza de vida en Europa. A este factor se le suman otros como la obesidad, el sobrepeso, el consumo de alcohol y el tabaquismo. Todas estas circunstancias son claras amenazas para el incremento de la esperanza de vida registrado en Europa. Y es que hoy, en este continente, se encuentra en aumento al tiempo que la mortalidad decrece y la satisfacción vital de los europeos también incrementa.

En dicho ‘Informe Europeo de la Salud 2018’ se recalca que la mayoría de países han adoptado las medidas oportunas para alcanzar los objetivos de salud marcados para 2020. Sin embargo, el avance ha sido desigual en determinados países. Según la directora regional de la OMS en Europa, Zsuzsanna Jakab, los factores de riesgo relacionados al estilo de vida “son motivo de preocupación al llegar incluso a revertir el aumento de la esperanza de vida”.

Tal como recoge ese informe de la OMS, en Europa las personas viven un año más de promedio en comparación con hace cinco años, pero entre los países con una expectativa de vida más alta y en los que se pronostica una más baja hay 11.5 años de diferencia. 

La investigación también recaba que se ha reducido un 25 por ciento las muertes durante los últimos quince años, reduciéndose también los fallecimientos por las cuatro enfermedades no transmisibles (problemas cardiovasculares, cáncer, diabetes mellitus y enfermedades respiratorias crónicas). 

Pero ¿qué sucede con esas situaciones comentadas con anterioridad? Pues las tasas de tabaquismo siguen siendo la más alta del mundo, con una de cada tres personas de más de 15 años que consume tabaco. El consumo de alcohol ha disminuido en general, pero en adultos sigue siendo el más alto del mundo. Además, más de la mitad de la población padece sobrepeso, y el pronóstico es que incremente. 

Finalmente cabe destacar que el informe recoge que la tasa de vacunación infantil sigue mejorando en todo el continente. Si bien, los brotes de sarampión y rubeola en determinados países han tambaleado la capacidad de la zona para suprimir estas enfermedades.