Los virólogos advierten que el cambio climático y la globalización son un problema añadido a la transmisión de enfermedades víricas

Del 9 al 12 de junio se reúnen en Barcelona científicos de todo el mundo expertos en virus, en el marco del XV Congreso de Virología de la Sociedad Española de Virología y la 11ª encuentro internacional de la Red Global de Virus (Global Virus Network - GVN).

Actualmente se conocen más de 200 especies de virus que provocan enfermedades en las personas y cada año se descubren entre 3 y 4 especies nuevas. Más de la mitad de estos virus humanos también pueden afectar a otros animales como mamíferos y aves. De hecho, según la FAO (la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), el 70% de las enfermedades infecciosas que afectan a los humanos son de origen animal, conocidas como zoonosis, como la rabia, la gripe aviar, el nuevo coronavirus de Oriente Medio (MERS-CoV), entre muchas otras.

Cada vez más los profesionales científicos y médicos remarcan la necesidad de tomar conciencia colectiva del vínculo entre la salud animal, la salud humana y la de los ecosistemas para trabajar en una misma dirección y velar por la salud del planeta. Hay enfermedades provocadas por virus que son exclusivas de los animales pero ocasionan un fuerte impacto en la sociedad. Es el caso de la Peste Porcina Africana, un virus inofensivo para los humanos pero letal para los cerdos. La epidemia, de origen africano, llegó por primera vez en Europa, en Bélgica, en el año 2018. En Asia, la llegada del virus está obligando a sacrificar millones de cerdos infectados. El reto es encontrar una vacuna para esta enfermedad altamente contagiosa entre estos animales.

La globalización y el cambio climático son el pasaporte de nuevas enfermedades

Muchas enfermedades infecciosas emergentes provienen de los animales y se pueden transmitir a las personas de manera directa o a través de vectores como los mosquitos o garrapatas. El crecimiento demográfico del planeta, la urbanización, la globalización de los viajes y el comercio y el cambio climático hace que estemos en contacto con nuevos ambientes, climas y nuevos vectores de enfermedades. El riesgo de aparición de brotes epidémicos es más alto, "ahora, más que nunca, debemos ser reactivos para dar respuestas rápidas a los brotes epidémicos", constata Marion Koopmans, Jefa del Departamento de Virociencias del Erasmus MC de Rotterdam (Países Bajos) y referente mundial en la investigación sobre enfermedades víricas zoonóticas y virus emergentes.

Desde la aparición del brote epidémico más destacado en la actualidad, el de Ébola en África Occidental, se ha reforzado mucho más la investigación prospectiva. "Tenemos el objetivo de estar mejor preparados para detectar las enfermedades infecciosas emergentes lo antes posible y frenar su impacto", indica Koopmans. La viróloga añade que "necesitamos entender qué provoca la emergencia de las enfermedades víricas. Humanos y animales convivimos en los ecosistemas y, por tanto, también interaccionamos con los vectores. Debemos ser capaces de identificar cualquier cambio o desequilibrio que nos indique cuando el riesgo de brotes epidémicos es más alto".

Otro reto de los expertos es predecir cuáles son los patógenos candidatos a futuros brotes emergentes. "Si identificamos el patógeno con más probabilidades de desencadenar un brote epidémico podremos desarrollar mejor las medidas de prevención y de control. Sin embargo, nos encontramos con enfermedades impredecibles, hay que invertir más en la investigación genérica sobre los virus", concluye Koopmans.

La salud global urge más comunicación entre profesionales médicos, veterinarios y de los ecosistemas

Desde hace unos años, los científicos hablan del concepto de una única salud o "One Health", la suma de los esfuerzos de profesionales expertos en salud pública, la salud animal, salud vegetal y de los ecosistemas. "Hace falta más diálogo y compartir información epidemiológica entre profesionales médicos, veterinarios, virólogos y biólogos para detectar y prevenir brotes zoonóticos y problemas de seguridad alimentaria", explica Albert Bosch, catedrático del Departamento de Genética, Microbiología y Estadística de la Universidad de Barcelona (UB) y Presidente de la Sociedad Española de Virología (SEV). Desde la SEV, también se remarca que "no debemos olvidar los virus que afectan a las plantas, ya que aunque no nos afecten directamente, las consecuencias económicas pueden ser muy graves cuando afectan a los cultivos". De hecho, el primer virus que se descubrió en la historia fue en una planta, la del tabaco, en 1892.

Para proteger la salud pública es necesario desarrollar estrategias globales de coordinación entre todos los agentes implicados. En España, la SEV es la asociación de referencia en temas de virus que agrupa virólogos expertos en un gran abanico de virus de diferentes centros de investigación y universidades. "Trabajamos para promover la investigación en virología, establecer contactos en el ámbito internacional y ofrecer asesoramiento cuando hay algún episodio provocado por virus y aplicar estrategias de vigilancia o control, por ejemplo cuando fue la crisis originada por los casos de Ebola en España en 2014", explica Albert Bosch. Por otro lado, la SEV coordina el Máster oficial de Virología de la Universidad Complutense de Madrid desde 2010.

En el ámbito mundial, la Red Global de Virus (GVN) es una coalición sin ánimo de lucro formada por virólogos de 45 centros de excelencia mundial de 29 países diferentes de todo el mundo. Sus objetivos son investigar los virus para identificarlos, mejorar el diagnóstico de pandemias, estudiar cómo controlarlos y desarrollar medicamentos y vacunas para prevenir las enfermedades provocadas por virus y la muerte. Christian Bréchot, el presidente de la GVN, y su cofundador Robert Gallo, destacan que es la única institución mundial formada por científicos expertos en todas las áreas de la virología. "El trabajo en equipo desde la GVN es fundamental para estar preparados y dar respuestas a virus emergentes y otros no identificados que pueden amenazar la salud pública. Constantemente buscamos soluciones a los problemas provocados por los virus en coordinación con instituciones nacionales e internacionales". En este congreso se hará especial énfasis en la erradicación y el control de virus emergentes y re emergentes en un contexto de cambio climático. Desde la GVN también se está trabajando para desplegar grupos regionales y locales de expertos para poder cubrir las necesidades de cada zona del planeta y promover programas de formación e investigación en virología para jóvenes.

Virus humanos: el SIDA sigue circulando entre la población pero con menos prevalencia

Actualmente, hay 36,9 millones de personas infectadas con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) en todo el mundo y cada año se diagnostican 1,8 millones nuevos casos. Según el último informe de Vigilancia Epidemiológica del Ministerio de Sanidad de 2018, en España hay entre 140.000 y 170.000 personas infectadas con el virus. En Cataluña 31.334 personas lo tienen, según datos del CEEISCAT (2018), y el 12% de estos no lo saben.

Hasta ahora, ha habido 3 casos de remisión total del virus en personas que han pasado por un trasplante de células madre. El único caso de curación del VIH, en Berlín en 2009, "el paciente portador del VIH se sometió a un trasplante de células madre para tratar la leucemia que padecía, pero estas células tenían la mutación CCR5 Delta32, que impide la entrada del virus a sus células. Gracias a esta mutación y otros factores relacionados con el trasplante de células madre, el paciente eliminó el virus de su organismo", explica Bonaventura Clotet, doctor en Medicina, presidente de la Fundación Lucha contra el Sida, Director del Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa y Jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Germans Trias i Pujol.

Tras más de una década de investigación posterior al primer caso de curación, este mes de marzo anunciaban el segundo y el tercer caso de pacientes que han conseguido eliminar el virus VIH con esta misma terapia pero de manera menos agresiva. "Estos tres casos confirman que es posible encontrar la cura para el SIDA, pero el transplante no es la opción más efectiva, ya que es un procedimiento de alto riesgo para el paciente", explica Clotet. Actualmente, el Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa está trabajando en la búsqueda de vacunas preventivas junto con el Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS). Gracias a este trabajo conjunto, han creado un método bioinformático para predecir la eficacia de los fármacos antirretrovirales contra las diferentes mutaciones del VIH.

Los tratamientos actuales han conseguido mejorar mucho la calidad de vida de las personas que viven con VIH en los países desarrollados. Sin embargo, dependen mucho de la medicación ya que si dejan de tomarla los niveles del virus aumentan enseguida. Los virus que sobreviven al tratamiento esconden reservorios, lo que complica mucho eliminarlo completamente del cuerpo. Para hacer frente a esto, los investigadores del IrsiCaixa y de la Fundación Lucha contra el Sida están desarrollando estrategias como una vacuna terapéutica, reactivadores de la latencia viral y anticuerpos neutralizantes, que se deberían combinar para poder conseguir la curación total.

El tratamiento efectivo de un virus como el VIH reduce el riesgo de transmisión a cero

Siguiendo esta evidencia, la Fundación Lucha contra el Sida y el instituto de investigación IrsiCaixa apoyan firmemente la declaración de consenso "Indetectable = intransmisible (U = U)", emitida por la Prevention Access Campaign (Campaña de Acceso a la Prevención) de manera global. Esta declaración de consenso destaca el hecho de que el diagnóstico precoz y el tratamiento con la terapia antirretroviral (TAR) no sólo da una esperanza de vida normal a las personas que viven con VIH, sino que también tienen repercusiones en la salud pública.

Sin embargo, la pobreza sigue siendo el factor limitante de la lucha contra la epidemia en las regiones del planeta más pobres como zonas del sur del planeta, Europa del Este y Asia Central, donde no hay acceso al diagnóstico del VIH y ni el tratamiento. Por ello, la Fundación Lucha contra el Sida inicia su primera gran acción fuera del Estado español. Junto con el Hospital Carmelo de Chókwè, en Mozambique, ponen en marcha un programa para combatir la epidemia de VIH en África a largo plazo, siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), con quien la Fundación col Colabora estrechamente. El primero de los ensayos clínicos comenzará este mes de julio con el objetivo de establecer las pautas de seguimiento óptimas de las personas con VIH de la región.