Logran dar con un compuesto que frena la réplica del virus de la hepatitis C

 

La revista ‘Scientific Reports’ se ha hecho eco del trabajo llevado a cabo por los investigadores de la Universidad Estatal de Sao Paulo (UNESP) que han logrado un compuesto capaz de inhibir la réplica del virus de la hepatitis C (VHC) en varias etapas de su ciclo de vida. Incluso es capaz de actuar sobre hongos, bacterias y células cancerosas. Según confirman, el hallazgo ha sido posible gracias a la combinación de moléculas existentes mediante “la síntesis en el laboratorio para producir compuestos con potencial biológico”. Un proceso llamado bioconjugación. 

Tal como recoge ‘Gaceta Médica’, este procedimiento sintetiza seis compuestos y son sometidos a prueba en los genotipos 2ª y 3ª del virus de la hepatitis C (VHC).  El resultado ha sido “un compuesto con potencial terapéutico muy remarcado”. 

Los rasgos 2a y 3ª son los subtipos de VHC, el virus de la hepatitis C, más comunes en circulación. Este muestra una variabilidad genómica considerable con hasta al menos seis genotipos principales, todos ellos con varios subtipos. El compuesto que destruiría el rasgo en concreto recibe el nombre de ’GA – Hecate’ y se sintetizó a partir del ácido gálico y el péptido lítico ‘Hecate’. 

Además se pudo observar que este compuesto actuó en gotitas de lípidos y pequeños ramajes de grasas en células que son empleadas por el virus de la hepatitis C (VHC) para su replicación y refuerzo, defendiéndole del ataque de las enzimas. Además, ataca al virus en lugar de a las células huésped por lo que se destaca “al tener potencial para ser utilizado como fármaco para el tratamiento de la enfermedad”. 

De hecho, se valora también cuál podría ser su acción sobre bacterias, hongos y células cancerosas. Tal como aseguran, van a probar su eficacia ante problemas como la fiebre amarilla y el Zika, al ser sus ciclos muy similares a los del virus de la hepatitis C (VHC). Los expertos reconocen que están trabajando en cómo evoluciona el cambio en la estructura de la molécula “para reducir la toxicidad del virus aún más”. Este es otro de los pasos de cara a aplicarse en la etapa “in vivo”.