Los beneficios del entrenamiento funcional y cómo practicarlo

En los últimos años, el entrenamiento funcional se ha convertido en tendencia y cada vez son más los usuarios que practican este tipo de actividad. Para entender este fenómeno lo primero que tenemos que saber es en qué consiste el entrenamiento funcional.

Se trata de un entrenamiento, que definido coloquialmente, se basa en conseguir un objetivo concreto emulando movimientos realizados en nuestra vida cotidiana y deportiva con el fin de mejorar nuestra calidad de vida y reducir las posibilidades de lesión por algún gesto o movimiento al que no estamos adaptados.

Partiendo de su definición podemos entender que no solo se trata de un entrenamiento que nos ayuda a ponernos en forma, sino que nos ayuda a mejorar nuestro rendimiento en el día a día. Desde ganar resistencia a la hora de subir escaleras, llevar la compra a casa o poder disfrutar de una actividad con un nivel de esfuerzo mayor. A su vez, vemos que goza de un grado de adaptabilidad muy amplio, ya que prácticamente no existe un perfil al que no se deba o pueda prescribir un programa personalizado. Practicando este tipo de entrenamiento mejoraremos la fuerza, la resistencia e incluso notaremos un aumento en la agilidad y flexibilidad.

Antes de probar este tipo de entrenamiento, es importante que primero se consulte a un profesional cualificado que ayude a los usuarios en sus primeros pasos, ya que, visto desde fuera, parecen movimientos muy sencillos de ejecutar pero la realidad es que la técnica es compleja y si no se ejecuta correctamente los resultados no serán los mismos.

Además de todo lo expuesto, este tipo de entrenamiento puede enfocarse a diferentes objetivos, como son la pérdida de peso, la mejora del rendimiento o la ganancia de masa muscular. 

Otra alternativa es trabajar con el propio peso personal y/o con algunos complementos portátiles, por los que se puede realizar un programa de entrenamiento funcional en cualquier momento y lugar sin necesidad de maquinaria de alto coste.

Al contrario de otros tipos de entrenamiento, el funcional se basa en movimientos que implican cadenas musculares y grandes grupos musculares. Gracias a esto el gasto energético que se produce aumenta, por lo que si se persigue un objetivo estético, se conseguirán más resultados en menos tiempo.

Tal y como se comentaba, un plan de entrenamiento funcional se puede adaptar a diferentes tipos de personas, por lo que no existen unos ejercicios genéricos para aplicar a todo el mundo. En función del estado de forma, de si existe o no algún tipo de lesión o patología y del objetivo que se busque, podemos plantear progresiones de ejercicios básicos como pueden ser una sentadilla o una dominada, que se terminan convirtiendo en verdaderos retos físicos.

Para mostrar cómo aplicar todo lo mencionado anteriormente, se procede a plantear un entrenamiento tipo para un perfil que se quiera iniciar: Comenzaremos el día con un calentamiento de unos 10 minutos para subir progresivamente la temperatura corporal y las pulsaciones, para ello comenzaremos con movilidad articular y realizando unos minutos en cinta o elíptica. Una vez finalizado el calentamiento vamos a plantear una sesión inspirada en los protocolos HIIT.

Realizaremos cinco rondas de Squat, Push Up, Lunge Alterno, Front Plank y Remo (máquina cardiovascular). Trabajaremos durante 20 segundos cada ejercicio, tratando de hacer el máximo número de repeticiones en ese tiempo, y dispondremos de 10 segundos de descanso/transición al siguiente ejercicio.

Una vez completado el circuito, no nos pararemos de golpe, sino que buscaremos una suave bajada de pulsaciones mediante 5-10 minutos de bicicleta.

Es importante destacar que, si queremos obtener resultados, además de una buena programación del entrenamiento, debemos mantener buenos hábitos alimenticios y asegurar las suficientes horas de descanso diario, así como de descanso entre sesiones de entrenamiento. Para esto, no olvides que la mejor opción es consultar a un profesional de la actividad física y el deporte como los que puedes encontrar en Virgin Active Granada