Clases colectivas: la importancia del calentamiento previo

Muchas rutinas deportivas se abandonan por no conocer a fondo sus beneficios y por falta de motivación. Lo mismo ocurre con el calentamiento inicial. No obstante, sobreponerse a la ansiedad previa al entrenamiento que nos empuja a meternos de lleno en la actividad física es más fácil de lo que parece.

 

Ventajas del calentamiento

La puesta a punto o 'warm-up' es fundamental para la práctica deportiva y llevarlo a cabo tiene grandes beneficios para nuestra salud y rendimiento deportivo. Como bien indica su nombre, la temperatura muscular crece y, sin ser expertos en la materia podemos notar que el organismo aumenta de temperatura en uno o dos gratos centígrados, se activa el bombeo de sangre y su distribución a los músculos, lo que proporciona más nutrientes a los músculos y se evacúan más sustancias tóxicas. Además, sube el ritmo de la respiración para optimizar el uso de oxígeno e incrementa la velocidad de contracción de los músculos. También la motricidad se ve beneficiada gracias a la activación de los impulsos nerviosos, que con el calentamiento se espabilan y favorece la emisión y recibimiento de estímulos, así como la sensibilidad propioceptiva, que indica cuál es la situación de los músculos. Otro de los beneficios de la puesta a punto es que con su práctica se lubrican las articulaciones y baja el grado de viscosidad, por lo que la fricción articular se vuelve más suave.

 

Todo ello redundará en un mayor rendimiento y en una menor posibilidad de aparición de lesiones. En definitiva, se le da un toque de atención al cuerpo para avisarle que empieza el movimiento.

Aunque es cierto que es la parte que más cuesta hacer, rodearnos de más gente para calentar puede facilitar su realización, ya que pueden animarse los unos a los otros.

Porqué unas clases colectivas ayudan a un mejor calentamiento

Pueden encontrarse muchos beneficios en una clase grupal: sociales, motivadores, ambiente… que influirán en una mayor calidad de calentamiento.

La falta de fuerza de voluntad es uno de los principales obstáculos a la hora de calentar, lo que puede llevar a pensar que es prescindible y que no aportará nada al entrenamiento. La influencia de los compañeros de clase y las indicaciones del profesor desenterrarán esa idea para siempre. Está más que demostrado que en presencia de otros mejoramos nuestro rendimiento: incrementan exponencialmente las ganas de hacerlo bien y de participar con el resto.

Existen multitud de ejercicios para hacer un buen calentamiento previo en grupo que, además, proporcionan nuevas experiencias y sensaciones. Uno de los más conocidos es el calentamiento por parejas, en el que pueden hacerse ejercicios como los siguientes:

-Uno de los miembros de la pareja camina hacia atrás y el otro frena su avance, empujando su espalda. Activa músculos principales de las piernas como los gemelos, los isquiotibiales o los cuádriceps.

-Avanzar unos metros “a la carretilla” pone a punto la musculatura del tren superior: bíceps, tríceps y pectorales.

-Ambos con las espaldas enfrentadas, girar solo el tronco para hacer chocar las palmas con el compañero. Aparte de calentar los lumbares y abdominales, se mejora la coordinación al tener que realizar el movimiento a la vez que el acompañante.

La esencia está en tomárselo como un juego, todos estos ejercicios son muy enriquecedores y fomentan valores como el compañerismo y el trabajo en equipo. Además, el hecho de rodearse de personas más experimentadas favorece el aprendizaje y evita que se comentan los errores que los compañeros cometieron en el pasado.