Clases colectivas: cuáles tonifican más tu cuerpo

Las clases colectivas ofrecen múltiples ventajas físicas, sociales y anímicas. Éstas resultan mucho más estimulantes y tienen un carácter socializador muy provechoso. A continuación, se detallan aquellas cuyo objetivo es la tonificación de los músculos, explicando de qué forma trabajan éstos en cada una de ellas y los beneficios que les aportan.

Bodypump. El bodypump es el entrenamiento más seguido y demandado a nivel mundial, todo ello gracias a su versatilidad e intensidad. Puede denominarse como un entrenamiento de resistencia y fuerza muscular con peso, cuya intensidad es moderada o alta.

 

Las clases son realizadas con barra y discos, con los que se trabaja una coreografía al ritmo de la música, de tal forma que genera una excelente motivación para conseguir los resultados deseados. Durante una sesión, generalmente de 60 minutos, se trabajan los principales grupos musculares completos (dorsal, pectoral, cuádriceps, bíceps, tríceps, todos los músculos) con ejercicios habituales del entrenamiento en la sala de pesas, como pueden ser las sentadillas, press, elevaciones o curls. Realizar estas clases permite quemar 560 calorías en cada sesión y además ayudan a reducir el porcentaje de grasa corporal, mejorando la fuerza, modelando y tonificando los músculos y aumentando la densidad de los huesos.

GAP. Estas siglas, que corresponden a Glúteos-Abdominal-Pierna, es un entrenamiento muy demandado por el sexo femenino, pero que cada vez gana más adeptos entre los hombres, que deciden potenciar su tren inferior para tener unas piernas firmes y fuertes.

En una clase de GAP se consumen más de 500 calorías, a la par que se tonifica el abdominal y las piernas, endureciendo los glúteos y consiguiendo una figura más estilizada mientras se realiza una coreografía que activa el CORE. Estas clases hacen que se mejore la potencia de las piernas, aumentando su fuerza, reduciendo grasa corporal y pudiendo realizar con más soltura otras actividades como el ciclismo o el running.

Bodycombat. Las personas más deportistas disfrutarán con esta actividad cardiovascular basada en el entrenamiento de artes marciales. Con ella se consigue liberar grandes dosis de adrenalina con movimientos de kárate, boxeo o muay thai. La coreografía de esta actividad es de alta intensidad y usa golpes, patadas y puñetazos a ritmo de la música para mejorar la capacidad cardiovascular. La sesión suele ser de unos 55 minutos, en los que es tonificado el cuerpo completo, pues éste no deja de moverse en ningún momento. El bodycombat está pensado para personas habituadas a la práctica de fitness, pero esto no es impedimento para probarlo, ya que sus movimientos son simples y no requieren una buena coordinación. En una clase de esta modalidad se pueden quemar casi 800 calorías, mientras se mejora la capacidad funcional de los pulmones y el corazón y reduciendo la posibilidad de que surjan enfermedades cardiovasculares en el futuro. Además de tonificar todos los músculos del cuerpo, mejora la agilidad, la coordinación, la fuerza, la estabilidad del CORE y la postura corporal.

TRX. Este entrenamiento en suspensión ha ganado mucha popularidad en los últimos años. Su versatilidad hace que se puedan trabajar todos los músculos del cuerpo mientras suena música seleccionada para activarse fácilmente, requiriendo únicamente las cintas y el peso del propio cuerpo. El instructor guía la actividad y los movimientos que han de ser realizados. Las sesiones pueden trabajar el cuerpo completo o centrarse en un grupo muscular muy específico, todo variará de la planificación. En estas clases pueden superarse las 500 calorías consumidas.

Spin. Las clases de esta modalidad se realizan con bicicleta, en las que la coreografía marca el ritmo y la velocidad con la que se pedalea. Fue una de las primeras clases dirigidas que aparecieron para gimnasio, y hace disfrutar tanto a los amantes del ciclismo como a quienes quieren quemar calorías de forma divertida.

El instructor es el encargado de planificar el tipo de entrenamiento que va a ser realizado, variando la clase como si de un entrenamiento de ciclismo se tratara, por lo que unos días éste será de montaña, otros días de carrera de velocidad y otros simplemente lo adaptará para quemar las máximas calorías posibles. Los músculos de las piernas son los más implicados, aunque también los brazos y el pectoral.

Las clases, si son realizadas con intensidad, pueden permitir fácilmente quemar 700 calorías, mientras que se aumenta la fuerza y la resistencia mejorando la capacidad aeróbica. Es perfecto para tonificar y definir piernas, caderas y glúteos, liberando adrenalina y tensión acumulada.

Todas y cada una de estas actividades aportan a nuestro cuerpo excelentes resultados, además, consiguen cumplir los objetivos de tonificación de la forma más divertida y rápida posible. Y por si todo esto fuese poco, para realizarlas tan sólo es necesario acudir a las clases con ropa y calzado cómodo, una toalla y agua para mantenerse hidratado en todo momento.