Así influyen en la infertilidad el estrés y la presión por ser papás

El nacimiento de un bebé es un momento deseado en la vida de muchas familias, pero también puede convertirse en motivo de sufrimiento si no llega. Cualquier emoción negativa asociada a la paternidad o la maternidad puede obstaculizar el proceso de ser padres. Carolina Díez es psicóloga, terapeuta y miembro de Saluspot. Como especialista señala en esta entrevista cuál es la influencia en la infertilidad de factores psicológicos como el estrés, la presión por tener un hijo o el sentimiento de culpa por no conseguirlo.

–¿Influye la psicología en la fertilidad de una pareja?

–He podido comprobar cómo determinadas parejas o mujeres solteras que llevan mucho tiempo intentando ser padres o madres, ya sea de forma natural o con tratamientos de fertilidad, sufren un bloqueo emocional que impide u obstaculiza conseguir el objetivo. Una vez se ha trabajado con psicoterapia en la emoción profunda y se desbloquea, dando seguridad al sistema límbico (parte emocional de nuestro cerebro), se consigue el éxito en la mayoría de los casos.

–¿Qué problemas psicológicos se relacionan con la infertilidad?

–Suelen ser emociones o sentimientos encubiertos que no son conscientes. Es necesario ahondar en la parte emocional para descubrir esos bloqueos, que posteriormente serán liberados y tratados para conseguir el objetivo de ser padres.

–¿Qué papel juega el estrés?

–Cuando estamos estresados, producimos una serie de cambios en el cuerpo y en el sistema inmunológico. Estos cambios también son notables en nuestro cerebro emocional. Al estar bajo una situación estresante, generamos una alerta en nuestro sistema límbico como si estuviéramos ante un peligro real. Cuando esta parte de nuestro cerebro está en alerta, es prácticamente imposible quedarnos embarazados. Es necesario eliminar el estrés de nuestras vidas usando herramientas emocionales que nos ayuden a sentirnos en armonía con nosotros mismos.

–¿Y la propia presión por tener un hijo?

–Algunas parejas o mujeres han estado tiempo buscando tener un hijo como único objetivo en su vida. Y en el momento de relajarse emocionalmente, ya sea por un viaje o por cambiar el foco de atención, se quedan embarazadas. Si nos obsesionamos con una idea, es como tener un puñado de arena en nuestra mano. Si apretamos el puño, la arena se escapará entre nuestros dedos. En cambio, si mantenemos la mano relajada y ligeramente abierta, esa arena continúa en nuestra mano.

–¿Cómo sobrellevar las dificultades para tener un hijo?

–Es aconsejable asistir a psicoterapia por un tiempo, ya que enseña a gestionar adecuadamente nuestras emociones al respecto. Además de trabajar a nivel emocional la causa que puede estar impidiendo ser papás.

–¿Es fácil culpabilizarse a uno mismo o a la pareja?

–Sí, cuando llevamos tiempo intentando ser papás. El ser humano a veces se culpa por situaciones que le rodean e incluso por la manera de hacer las cosas. Por ejemplo, esto sucede en divorcios (si la ruptura no se gestiona emocionalmente de forma sana) o si intentamos ser padres y ese hijo esperado no llega. Para ser felices y conseguir los sueños, debemos eliminar toda emoción de culpa.

–¿Puede el sufrimiento por la infertilidad acabar con la relación de pareja?

–Las parejas que se someten a tratamientos de fertilidad tras intentarlo de forma natural, pasan por sentimientos y emociones que pueden repercutir en su relación, incluso llegando a la ruptura, si la pareja no está muy consolidada y trabajada emocionalmente. Es fundamental tener una comunicación abierta basada en el respeto y el amor hacia tu pareja, en compartir emociones y sentimientos, en preguntar en lugar de ‘suponer’  cuáles pueden ser las emociones o pensamientos del otro.

–¿Qué terapias son más efectivas para afrontar esta problemática?

–Psicoterapias especializadas en fertilidad, pareja, hipnosis clínica y ‘mindfulness’. En casos de infertilidad existen multitud de emociones, algunas de las cuales residen encubiertas en la parte más inconsciente de la mente. La hipnosis clínica ayuda a sanarnos de emociones tóxicas. Permite que la vida fluya y fluir en tu propia vida. La única obligación con la que hemos venido a esta vida es la de ser felices. Evita que un sueño te haga infeliz, la felicidad se encuentra en el camino de tu sueño.