EPOC: La enfermedad que roba el aire

Más de dos millones de españoles sufren la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), aunque el 73 % de ellos lo desconoce porque aún no está diagnosticado, según un estudio realizado el pasado año por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

Como cada año, el Día Mundial de la EPOC se celebra el segundo o tercer miércoles de noviembre, fecha acordada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). En este 2017, fue ayer 15 de noviembre la fecha elegida para intenta promover en todo el mundo una comprensión más profunda de la EPOC y una atención a los pacientes más eficaz y eficiente. Por este motivo, a lo largo de la jornada organizada por la Iniciativa Mundial contra la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (GOLD), fueron muchas las actividades promovidas por profesionales de la salud y grupo de pacientes de todo el mundo que tuvieron como objetivo poner en conocimiento de la población las principales causas y riesgos de esta enfermedad.

En el caso de Oximesa, empresa especializada en servicios domiciliarios para tratar y mejorar la vida de los pacientes de EPOC y otras patologías que afectan al sistema respiratorio, trata de promover una mayor comprensión de la enfermedad y una mejor atención a los pacientes gracias a servicios, productos y cualificado personal.

La SEPAR recuerda que entre el 80 y el 90% de los casos la EPOC está causada por el tabaco, y que ya se ha convertido en la cuarta causa de muerte en España, donde cada año fallecen cerca de 18.000 personas por esta patología. No obstante, los neumólogos aseguran que la EPOC puede prevenirse a tiempo y tratarse, a la vez que afirman que la medida más eficaz para prevenir y frenar su progresión es abandonar el mal hábito de fumar.

Atención a los síntomas

La falta de aliento, o disnea, y la tos crónica, son los principales síntomas que sufren los afectados, que nunca deberán confundir esta enfermedad respiratoria como una simple tos causada por el tabaco, sino más bien como una enfermedad pulmonar potencialmente mortal. De hecho, el concepto EPOC designa distintas dolencias pulmonares crónicas que limitan el flujo de aire de los pulmones, por lo que no sólo se trata de una enfermedad. Los síntomas empeoran gradualmente y la disnea, asociada al principio al esfuerzo, aumenta hasta aparecer también en reposo.

La EPOC se caracteriza por la dificultad del paso de aire por los bronquios, lo que produce dos enfermedades pulmonares relacionadas: la bronquitis crónica y el enfisema pulmonar. Además de afectar a los pulmones, la EPOC también se asocia a otros problemas de salud, como la hipertensión arterial, la cardiopatía isquémica, la insuficiencia cardíaca, la diabetes, la osteoporosis, la ansiedad y la depresión.

En referencia a estas patologías deben tenerse en cuenta los principales factores de riesgo y peligros básicos; el tabaquismo, la contaminación del aire en el exterior y en lugares cerrados a causa del combustible biomasa utilizado para cocinar o para la calefacción, o de los productos químicos en el medio laboral, son algunas de las causas más frecuentes de la enfermedad.

Aunque es posible que al comienzo de la enfermedad los síntomas pasen desapercibidos, estos agravan a medida que avanza la EPOC. Para detectarla, ante síntomas como tos o dificultad para respirar, basta con realizarse una espirometría, la prueba que permite disminuir el elevado infradiagnóstico.

La espirometría consiste en una técnica sanitaria no invasiva con la que el paciente simplemente debe soplar en la boquilla de un dispositivo que mide la capacidad pulmonar. La prueba contribuye a mejorar el diagnóstico precoz de una forma sencilla, evitar que la enfermedad avance sin control y a proporcionar un tratamiento temprano para mejorar su pronóstico.

 

Los estudios de SEPAR estiman que 2.185.764 españoles presentan EPOC de entre los 21,4 millones de personas con edades comprendidas entre 40 y 80 años. Aunque el 73 % aún no está diagnosticado, puede decirse que más de 1.595.000 españoles aún no saben que padecen esta enfermedad y, por tanto, no reciben ningún tratamiento.