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Dormir bien, necesario para rendir mejor
Categoría: Lo Monaco

Dormir bien, necesario para rendir mejor

En el seno de las empresas, se presta cada vez mayor atención al dormir bien, como pieza clave para el éxito laboral y los resultados finales. Las empresas se han concienciado que el sueño mejora la toma de decisiones en general y por ende la toma de decisiones complejas en nuestro trabajo.

La importancia de un buen descanso

En un mundo cada vez más conectado, las empresas esperan que sus trabajadores sean creativos y estén siempre en guardia para cualquier problema que pueda surgir.

Hay numerosos estudios que demuestran que dormir bien es beneficioso para diferentes funciones cerebrales, las empresas se han dado cuenta que cuando los empleados están descansados, su capacidad de innovar y creatividad, aumenta.

Un estudio demostró que un sueño reparador genera nuevas percepciones dando a los sujetos casi el doble de probabilidad de descubrir una solución creativa a los problemas. Además existen evidencias que demuestran que una siesta durante la tarde, puede ayudarnos a realizar nuestro trabajo de una manera eficaz.

 Desde una investigación de la Universidad de California (San Francisco), advirtieron el año pasado que no tener un sueño de calidad, puede hacer que caigamos enfermo. Por ejemplo, descubrieron que las personas que duermen menos de de 6 horas diarias, tienen cuatro veces más probabilidad de resfriarse.

Conductas claves que mejoran tras una noche de sueño

Con un sueño reparador podríamos conseguir adoptar los comportamientos que resultan claves para ser un líder:

Apoyamos a los demás

En un estado de privación del sueño tendemos a expresar los sentimientos de un modo y con un tono de voz más negativos. Además, pareces ser que es poco probable que la gente que no ha dormido lo suficiente confíe plenamente en otra persona.

Los resultados son nuestra meta

Para que los buenos resultados sean nuestra meta (profesional y personal) hay que estar atentos y evitar distracciones. Por ello varios estudios demuestran que con tan solo 6 horas de sueño la persona tiene la percepción equivalente a si tuviera un 0.05% de alcohol en sangre, multiplicándose por dos cuando la persona solo duerme 4 horas.

Mejora nuestra capacidad de toma de decisiones

Cuando se nos priva de un buen descanso, no somos tan rápidos e incluso tareas sencillas y mecanizadas como responder e-mail, suelen resultar difíciles y tediosas.

Un ejemplo curioso: la empresa Aetna

En la empresa estadounidense se han percatado sobre la importancia de la falta de sueño en sus empleados que ha creado un programa de recompensa por dormir (al menos) siete horas.

Los empleados de Aetna que participan registran su sueño a través de unas sencillas pulseras que llevan instaladas en su muñeca, lo cual permite motorizar su sueño.

Se ha demostrado que el sueño, mejora la toma de decisiones, la ciencia avala el mito de “las decisiones importantes hay que consultarlas con el colchón”, y que mejor que hacerlo con un colchón de Grupo Lo Monaco.

Vigorexia, el enemigo llamado músculo

En la actualidad, dentro de la llamada sociedad de la información por unos, del progreso y las tecnologías por otros, muchos son los trastornos que, con más inri, en los países desarrollados, están proliferando. Algunos generados por las drogas de diseño, otros por el estrés laboral, así como por el ajetreado ritmo de vida, lo que ha provocado una desesperante ola de cánceres. Pero existen otros, que de manera solapada y con avances de tortuga, están dando pasos de gigante en el reducido mundo del deporte. Concretamente, el de los gimnasios. Y su mayor trastorno, lleva por nombre vigorexia.

 

Éste, es considerado un trastorno mental cuya raíz no tiene porque ser alimentaria, pero cuyo componente patológico si coincide con la distorsión corporal y la preocupación obsesiva por la figura.

Sería por 1997 cuando un grupo digido por el psiquiatra Harrison G.Pope del Hospital McLean (Belmont, EEUU), acuñó este concepto. En la actualidad, y a pesar de que cada vez son más los avances dentro de la psicología así como conocimiento por parte de las sociedades, principalmente avanzadas, todavía no es reconocida como enfermedad médica internacional.

En EEUU se comienza a dar una muestra significativa. Nueve millones de podrían tener un desorden emocional cuya principal problema es la distorsión personal. Es decir, no pueden verse como en realidad son. Aunque suelen ser un tipo de patología, por desgracia, muy acuñada entre el mundo femenino, en este caso, los hombres son los que llevan la batuta.

Y es que en muchas de las ocasiones, el trastorno psicológico tiene un componente antónimo al de la anorexia, aunque en algunos manuales se le ha considerado como anorexia masculina. Cuanto más musculatura se consigue, la visión personal se concibe como debilidad ya que se sienten carentes de atractivo físico.

Se cita a EEUU, pero en la vieja Europa o la moderna unión, como se quiera llamar, esta patología viene pegando fuerte. España, ya es una de sus víctimas. Según datos ofrecidos por el Consejo General de Colegios de Farmacéuticos se calcula que existen unos 700.000 casos.

Causas

Atendiendo simplemente a los signos, podrían evaluarse como una veintena de ellos. Desde la compulsiva manía de mirarse en el espejo, inversión del mayor número de horas para así poder aumentar la musculatura o la tendencia a monopolizar sus conversaciones con su entorno hacia el campo de la musculación.

Pero dentro de este trastorno, son otros muchos los componentes, fuera del mero comportamiento del individuo dentro del gimnasio, los que van dilapidando la personalidad del afectado. Son los efectos psicológicos.

Con frecuencia, el cuadro obsesivo compulsivo suele ser unos de sus principios. ¿ Por qué?. En la documentación y estudios analizados, una constante se repite. El sentimiento de fracaso. Es decir, llega un momento en el que el abandono de sus actividades diarias o cotidianas pasan a un segundo plano. Su única meta es la musculatura.

Esteroides

Pero si existe un componente verdaderamente preocupante, ya no sólo por su nocivo empleo sino por la contradicción del concepto deportivo, es el uso de hormonas y anabolizantes. Más conocidos como esteroides.

En numerosos estudios como el llevado a cabo en 1996 por un equipo de investigadores de la Universidad de Yale, dirigido por la doctora Barbara Ehrlich, se concluye que los efectos nocivos del consumo continuo de estas sustancias puede desencadenar en daños irreparables que van desde los meramente psicológicos como la paranoia, alteración del sueño, ansiedad patológica o alucinaciones, hasta los víricos, es decir, contagio o transmisión de enfermedades. 

Entre las más comunes se encuentran la tuberculosis- el doctor cubano, Pedro Pablo Pino Alfonso, publica en 1998 un interesante estudio sobre el efecto de los anabolizantes sobre el ser humano y su desencadenante viral en la tuberculosis- infarto de miocardio, alopecia e incluso sida (en éste último con una mayor predisposición si la toma se asienta en el pinchazo y no en la ingesta de cápsulas).

Los esteroides son en sí una sintética versión de la testosterona, es decir, la hormona sexual masculina. Fueron desarrollados como tal allá por 1960 por el doctor John B.Ziegler, el cual, consiguió que estas sustancias produjeran lo que el cuerpo humano por sí solo crea.

Trastornos físicos, psicológicos u enfermedades. Pero aún queda más, mucho más. Por ejemplo, la proliferación de cuerpos externos como lo puede ser la llamada ginecomastia- agradamiento de las glándluas mamarias- o el aumento de la agresividad.

No se debe olvidar que los esteroides producen, sobre todo en sus primeras fases, euforia y bienestar, lo que en muchos de los casos la interpretación desencadena en violencia.

La abstinencia también es un problema. Al igual que otras drogas, los esteroides se comienzan a considerar como una sustancia de difícil ausencia una vez que el cuerpo humano la asimila, principalmente confudiendo el bienestar producido por la serotonina con los que crea estas sustancias.

Algunos de los consumidores que se encuntran en una fase de dejárlos, recurren a la administración de coriogonadotrofinas humanas (hCG), cuyo objetivo es mejorar la producción endógena de testosterona. Todavía no se ha demostrado si es un paliativo del llamado 'mono'.

En definitiva, ¿puede considerarse deporte la práctica de actividades que en vez de mejorar el estado físico y psicológico lo empeoran?. Rotundamente, no. La belleza no es sinónimo de músculo o sí. Lo que no debe ser sinónimo de salud es el consumo de drogas. Y los esteroides lo son.

Otra aspecto es el componente patológico del trastorno, de aquellos que sufren una alteración de la conducta. Puede que la ayuda de su círculo de confianza sea la mejor terapia para convencer al afectado de que, al igual que otras muchos trastornos de la conducta, la ayuda de un especialista es necesaria. Lo que ocurre, es que la obsesión suele nacer de la ingesta de estas sustancias. El deportista no necesita de sustancias para sentirse fuerte y sano.