Días previos a la competición: La puesta a punto

Una competición es el momento de darlo todo; de mostrar los frutos que hemos ido cosechando con esfuerzo y dedicación durante un periodo de tiempo. Por ello, la puesta a punto es decisiva para lograr unos resultados a la altura de la competición a la que nos enfrentamos y que nuestro esfuerzo no haya sido en vano. Y es que, un buen entrenamiento durante los meses anteriores no servirá de nada si los días previos a la prueba tiramos todo el trabajo por la borda.

El 'tapering', o lo que comúnmente se conoce como puesta a punto, es la reducción progresiva del entrenamiento para disminuir el estrés fisiológico y psicológico que puede producir el entrenamiento diario y optimizar así el rendimiento en la práctica deportiva.

Una nutrición adecuada antes y después de una competición es importante para un rendimiento físico óptimo

Cuando tenemos como objetivo dar lo mejor de nosotros mismos en una competición deportiva, es importante preparar el organismo para que llegado el momento concreto, se encuentre en el mejor estado posible. El primer paso para conseguirlo será planificar con precisión el entrenamiento de la temporada; esto es encajar de forma coherente las cargas de entrenamiento, los descansos y la puesta a punto. Así como cuidar nuestra alimentación y darle a nuestro organismo todos los nutrientes y vitaminas que requiere una prueba física de alto nivel.

Nuestra dieta debe aportarnos las cantidades suficientes de energía para satisfacer las necesidades propias de cada persona. La selección de alimentos y bebidas que ingiramos se basará en el mantenimiento de los depósitos corporales de glucógeno (carbohidratos de reserva), en la síntesis y reparación de tejidos (proteínas), en asegurar un estado adecuado de hidratación y en satisfacer las necesidades básicas de energía (lípidos).

Las necesidades energéticas siempre dependerán del sexo, edad, peso y composición corporporal de la persona, pero también del gasto energético, el tipo, la frecuencia, la intensidad y la duración de la actividad física que se realice.

La puesta a punto debe encaminarse a impedir que se produzca un agotamiento de las fuentes energéticas durante la actividad física y favorecer la recuperación del organismo tras el esfuerzo. La manipulación de la dieta en esta fase pre-competitiva, dependerá de las necesidades que requiera cada prueba.

En el caso del culturismo, donde se evalúa la apariencia física y estética, se está obligado a mostrar un gran grado de musculatura y simetría, por lo que en el momento de competir se deben tener unos niveles bajos en grasa corporal y agua subcutánea, así como compensar el glucógeno muscular para lograr una plenitud muscular y que la piel se pegue al músculo.

Con frecuencia, quienes se preparan para este tipo de competición, restringen la energía, hacen un uso inadecuado de diuréticos y suplementos anabólicos y quemadores de grasa. Para lograr reducir la masa grasa, se obtiene un déficit de energía, con mayor gasto energético y disminuyendo la ingesta de ésta. De acorde a ello, se deben hacer ajustes en la cantidad de ejercicio para ajustarlo al déficit objetivo de energía, así como la toma de proteínas, sodio y potasio correctamente controlada.

En cuanto a los suplementos, pueden proporcionarse proteínas de suero de leche y caseína y monohidratos de creatina. En tiendas especializadas como MasMusculo, situada en Granada, estarán encantados de asesorarte respecto a estos y muchos otros productos para hacer más efectiva la puesta a punto.

Por otra parte, un buen descanso y relajación durante la semana previa a la competición también será fundamental para evitar el estrés y lograr nuestros objetivos deportivos. Para finalizar, tras una competición deportiva, o entrenamiento duro, deben tomarse proteínas para recuperar más fácilmente el glucógeno y evitar pérdidas de proteínas del músculo.