El desayuno, la comida más importante del día

desayunoAcabamos de levantarnos después una larga noche de sueño reparador, hemos dormido 8 horas en un buen colchón, firme y adaptable, una almohada que sustenta a la perfección nuestra zona cervical... ¿Y ahora? ¿Cómo como continuar "cargando la batería"? Si queremos empezar con buen pie y vitalidad, debemos prestar atención a la comida que los nutricionistas señalan como "la más importante del día": El desayuno.

Éste, debe llevar una tercera parte del total de las calorías de comidas que se consuman en el día (tres principales y dos más ligeras o a modo de tentempié). Un desayuno ideal debe aportar a nuestro organismo en ayunas, los diferentes micro y macro nutrientes, que contribuyen a que nuestro cuerpo acumule reservas energéticas y "combustible" que le permitan funcionar correctamente. Las diferentes sociedades de expertos en Dietética y Nutrición, nos indican que existen tres categorías de alimentos, los energéticos (Grupos I y II que contienen mayor cantidad de hidratos y grasas), los plásticos (Grupos III y IV, con altas concentraciones de proteínas), y los reguladores (Grupos V y VI, en los que abundan las vitaminas y los minerales), y es recomendable que las llamadas "comidas importantes" incluyan alimentos de estos tres grandes grupos.

Entonces, un desayuno completo, debe estar compuesto por un lácteo, que nos proporcionará proteínas y calcio, cereales, que añaden a nuestra dieta hidratos de carbono y la energía que el cuerpo necesita y además, no podemos olvidar incluir fruta. Vamos a echarle imaginación al asunto, podemos preparar cantidad de desayunos deliciosos y originales, comamos quesos ligeros, cuajadas, yogures, salvado, galletas, muesli, zumos de frutas de todo tipo...etc.

Debemos proponernos dedicarle a esta comida, diariamente, al menos 20 minutos y concederle la importancia que se merece, no es conveniente suprimirla, ni sustituirla por una simple bebida caliente. Según expertos el desayuno influye de manera directa en nuestra actividad intelectual (concentración, atención, ect.), en el estado de ánimo (mantener los niveles de glúcidos en sangre nos hace sentirnos felices y activos) y además repercute negativamente o positivamente en nuestros hábitos alimenticios, en el equilibrio nutricional diario de nuestro organismo y por ende constituye un paso fundamental para la consecución de un estilo de vida saludabl