¿Cuánto debe durar la siesta perfecta?

Las bondades de la siesta son conocidas por muchos de nosotros, quien más o quien menos aprovechamos (los fines de semana sobre todo) para dar una cabezadita después de comer, especialmente si en algún período de nuestra vida hemos estado influidos por una “cultura de siesta”. Pueden imaginar de lo que hablamos: familias enteras abandonando cualquier actividad y haciendo de esta práctica un hábito cotidiano, que supone un sacrilegio alterar. Y la verdad es que, como ya apuntábamos previamente en el artículo “La siesta, una necesidad biológica y una costumbre saludable, este peculiar descanso tan extendido, responde más bien a una necesidad biológica, ya que parece que el organismo está programado para tener un período natural de sueño al mediodía, que incluso los animales aprovechan.

Por lo tanto, con la siesta la naturaleza sigue su curso, y el organismo está básicamente programado para su puesta en práctica  ¿por qué entonces son muchas las veces que nos hemos levantado abotargados, desorientados y sintiendo que estábamos peor que cuando nos acostamos? ¿Qué ha fallado? La clave puede estar en la duración del período de sueño vespertino. Este fenómeno es conocido como “inercia del sueño” (se caracteriza por la sensación de agotamiento y disminución de nuestra destreza locomotora), muchas veces acompañada por una sensación de ganas de seguir durmiendo. Se ha observado que es más propenso a aparecer tras una siesta superior a 30 minutos, ya que de media, es a partir de este momento cuando nuestro cerebro entra en la fase de sueño profundo de ondas lentas (delta). Tener la capacidad de despertarse y estar en un estado de vigilia plena justo después, es más complicado y requiere más esfuerzo, ya que los receptores de adenosina (sustancia con importantes efectos sedantes sobre la actividad neuronal) en  el cerebro siguen trabajando, provocándonos un estado de aletargamiento.

Entonces, ¿cuánto debería durar una siesta realmente reparadora?

Los estudios demuestran que una siesta de entre 20-30 minutos es óptima para estimular nuestra atención y habilidades de aprendizaje, además de aliviar la fatiga y permitirnos poder concentrarnos en nuestras tareas cotidianas durante el resto del día.

¿Y tú? ¿Eres de siesta? ¿Y qué la prefieres, en la cama o en el sofá? En Grupo Lo Monaco como imaginarás, aconsejan dormirla en alguno de sus colchones, por muchos motivos, el más importante: evitar posturas forzadas que pueden causarnos dolores y contracturas musculares. Y por supuesto, así tener la oportunidad de disfrutar dos veces al día de nuestro Nuevo Triple Lo Monaco.