¿Dormir con o sin sujetador?

La mayoría de las mujeres tienen una respuesta clara a esta pregunta y, en gran parte de las ocasiones, está determinada por la comodidad, sensación de calor o incluso, la propia costumbre. Pero, ¿nos hemos parado a pensar qué es mejor? ¿Qué beneficios tiene dormir con o sin sujetador?

Los especialistas no son unánimes en sus explicaciones. Algunos afirman que es indiferente ya que no existen evidencias sobre que dormir con sujetador ayude o perjudique. El pecho caído o la flacidez en las mamas podrían deberse a una serie de factores como por ejemplo, un embarazo y el posterior período de lactancia, el paso del tiempo o el aumento de peso. Otros profesionales apuntan que es perjudicial llevar sujetador mientras dormimos ya que este dificulta la circulación de la sangre por nuestro pecho y espalda, además de comprimir el torso creando una sensación de incomodidad, empeorando así nuestro descanso nocturno. Por el contrario, otros especialistas recomiendan el uso del sujetador mientras dormimos. Entre los motivos para argumentar su uso está el hecho de que es mejor tener el pecho sujeto y apoyado durante el máximo tiempo posible para poder conservarlo firme. Es en estos casos cuando se da mayor importancia al tamaño de los senos: a mayor tamaño, más recomendable es llevar sujetador.

 

Gracias a los avances tecnológicos producidos en la última década, las mujeres que así lo deseen, pueden optar por el uso de sujetadores específicos para dormir. Este tipo de sujetadores se caracterizan por una forma peculiar y unas características especiales (permiten la separación de los senos y evitan las antiestéticas arrugas al comprimirse un pecho sobre el otro). Los sujetadores de algodón, tipo camiseta pueden ser otra alternativa idónea para las mujeres que por iniciativa propia o por prescripción, llevan sostén a la hora de ir a la cama. En cualquier caso, lo más importante es la forma y el material con el que esté fabricado el sujetador: lo correcto es evitar los que tienen costuras y oprimen el pecho, así como los que tienen rellenos, realces, aros metálicos o ballenas. No se trata de otra cosa más que de estar lo más cómoda posible, ya que esta sensación es determinante para un descanso nocturno de calidad.