Salud IDEAL - siesta

  • ¿Has dormido la siesta hasta tarde? Cómo hacer para dormir por la noche

    Lasiesta es una costumbre compartida por países tan dispares como son Japón, España o Sudáfrica, y aunque se suele practicar en horarios algo diferentes, el momento es la segunda mitad del día y en la mayoría de las ocasiones coincide que sucede tras ingerir alimento (almuerzo). Así que, más que un hábito,dormir la siesta responde a una necesidad biológica, un receso que los organismos necesitan hacer a una determinada hora del día, cuando ocurre una bajada de energía acompañada de una sensación de somnolencia.

    ¿Estamos diciendo entonces que como estamos programados biológicamente para la siesta, es necesario dormirla? ¿Cuánto tiempo y dónde? ¿Existe la siesta perfecta?

  • Dormir bien facilita la adquisición del lenguaje

    Para los bebés cada pequeño instante es una nueva y gran experiencia, el cerebro infantil tiene que organizar la inundación de estímulos: almacenar nueva información en su memoria a largo plazo, agregar experiencias similares y categorizarlas. En una reciente investigación, se ha descubierto que los bebés pueden asociar información mucho antes de lo supuesto. Mientras un niño pequeño duerme, su cerebro experimenta asombrosas transformaciones. Después de una siesta, se descubrió que los bebés podían diferenciar entre la palabra correcta o incorrecta con la que se denominaba un nuevo objeto.

    Científicos del Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas y Cerebrales Humanas (Leipzig) observaron que los bebés logran asociar un significado a una palabra entre los seis y los ocho meses de edad; las llamadas protopalabras que combinan estímulos visuales y acústicos, se convierten en palabras reales, conectadas al contenido. Esta capacidad, que parecía reservada a los adultos, se observa también en bebés.

  • Dormir la siesta: ¿en el sofá o en el colchón?

    No nos cansamos de repetir que echarse una siesta es una costumbre sana y muchas veces necesaria, con una base  biológica. Los mamíferos parece ser que estamos programados para hacer una pausa a mitad del día. Sería tomarnos un descanso para volver con las pilas recargadas, que es lo que una pequeña siesta puede aportarnos, pues además parece que nuestro organismo está preparado para tener dos períodos naturales de sueño en 24 horas: uno por la noche y otro al mediodía.