Salud IDEAL - bruxismo

  • Bruxismo: Estrés y problemas psicológicos que lo provocan

    Una de cada tres personas padecen bruxismo, un trastorno que consiste en el acto involuntario de apretar los dientes y que puede relevar ansiedad y otros problemas psicológicos. Este comportamiento psico-neuro-muscular, además, supone un problema de desgaste de dientes, por lo que es importante diagnosticarlo a tiempo y tratarlo lo antes posible. 

  • Dormir bien, clave para tener buena salud bucal

    Durante una noche de placentero sueño, tienen lugar importantes funciones regenerativas, de las que se nutren diferentes sistemas y procesos de nuestro organismo. El sistema inmune se ve fortalecido, la musculatura se relaja y se realizan importantes acciones de depuración, por todo ello, la salud de nuestra boca es una de las grandes beneficiadas.

    La salud bucal y un descanso deficiente, directamente relacionados

    En contraposición a lo anteriormente señalado, enfermedades y trastornos que ocurren mientras dormimos están directamente relacionados con disfunciones en la cavidad bucofaríngea o comportamientos y movimientos que implican partes de la boca.

    Apretar y rechinar los dientes mientras dormimos: el bruxismo

    El bruxismo se trata de una parasomnia (conductas anómalas que ocurren mientras dormimos) aunque no es un fenómeno que exclusivamente aparece durante el sueño. Está provocado por diferentes factores, dentro de los cuales el estrés parece ocupar un destacado papel.

    Pasarse un buen número de horas de sueño rechinando los dientes y los músculos mandibulares, provoca rotura y rozamiento en los dientes, dolores en los músculos faciales (que nos acompañarán durante todo el día siguiente), heridas en el interior de la boca por la presión ejercida…etc.

    Conviene consultar con nuestro odontólogo de cabecera qué medidas llevar a cabo en el caso de sospechar que padecemos bruxismo cuando dormimos

    Tratar la apnea del sueño desde la consulta del dentista.

    A grandes rasgos, la apnea del sueño consiste en paradas respiratorias involuntarias mientras la persona duerme, debido a una obstrucción en el paso del aire. En consecuencia, al día siguiente la persona se encuentra cansada y somnolienta, con el subsiguiente malestar que provoca una mala noche, ya que este tipo de trastorno causa microdespertares continuos que alteran la sucesión de las diferentes fases del sueño. Además de un sueño de baja calidad y poco reparador, la apnea está asociada a los ronquidos y a una deficiente oxigenación celular.

    Existen dispositivos no invasivos y desarrollados por equipos conjuntos de odontólogos, neumólogos y otorrinos, que sirven para tratar los casos de apnea leve y moderada.

    La higiene bucal antes de ir a dormir

    Fundamental, antes de ir a dormir para cuidar la salud de la boca y los dientes, un buen cepillado. Durante la noche la producción de saliva decrece y nuestra boca es más propensa a sufrir los ataques de bacterias, que aprovecharán aproximadamente las 8 horas que solemos dormir para hacer de las suyas.  

  • El estrés, ¿influye en la salud bucodental?

    El estrés es un sentimiento de tensión física o emocional que sufren muchas personas debido al acelerado ritmo de vida que llevamos. Afecta tanto a adultos, como a niños, aunque los mayores casos se dan en los primeros ya que tienen más preocupaciones en sus vidas. La boca no es ajena a las manifestaciones del cuerpo, ya que el estrés provoca alteraciones en la salud bucodental.

    Este estado de cansancio provoca agotamiento físico y mental, pero también hace que las personas descuiden su alimentación y su higiene bucal. El estrés provoca la ingesta rápida de alimentos y muchos de ellos de baja calidad nutricional, además de comer a deshoras. Estos desajustes también provocan que las personas dispongan de menos tiempo para acudir a las clínicas dentales. Varias son las consecuencias negativas que surgen como consecuencia de descuidar la salud dental.

  • Gestos cotidianos que empeoran el bruxismo

    El bruxismo, entendido como el gesto de apretar o rechinar los dientes, es una disfunción que afecta a una gran parte de la población y que provoca dolor en la musculatura implicada en la masticación y en la mímica facial, así como en la región cervical. Además, puede provocar cefaleas, dificultad al tragar, tendencia a la afonía y limitación en la apertura de la boca.Gestos tan cotidianos como masticar chicle, fumar, morder los bolígrafos o la mucosa oral, morderse las uñas o comer pipas, empeoran el dolor provocado por el bruxismo.