Salud IDEAL - salud

  • Dormir la siesta: ¿en el sofá o en el colchón?

    No nos cansamos de repetir que echarse una siesta es una costumbre sana y muchas veces necesaria, con una base  biológica. Los mamíferos parece ser que estamos programados para hacer una pausa a mitad del día. Sería tomarnos un descanso para volver con las pilas recargadas, que es lo que una pequeña siesta puede aportarnos, pues además parece que nuestro organismo está preparado para tener dos períodos naturales de sueño en 24 horas: uno por la noche y otro al mediodía. 

  • Dormir menos de 6 horas, tan perjudicial como no dormir

    Acostarse demasiado tarde, levantarse temprano para ir a trabajar, preparar la comida, llevar los niños al colegio, hacer algo de deporte, etc., es la rutina que la mayoría de la gente lleva al cabo del día. Para poder llevar este ritmo de vida es necesario dormir un mínimo de horas diarias.

  • Dormir mucho y desarrollo de demencia ¿están relacionados?

    La importancia de un buen descanso es indudable, pero ¿sabías que dormir más de nueve horas conlleva el grave riesgo de poder desarrollar problemas de salud con el paso de los años, que si dormimos menos? En la revista “Neurology” se explica cómo aquéllas personas que duermen un gran número de horas, tienen una dimensión cerebral más reducida. Según los estudios, para 2025, se superarán los 7 millones de estadounidenses mayores de 65 años que padecerán de Alzheimer.

    El experimento: duración del sueño nocturno

    Para llegar a estas conclusiones, se investigó a un grupo de adultos inscritos en el 'Framingham Heart Study' (FHS), un ambicioso estudio sobre salud cardiovascular que se ha llevado a cabo desde el año 1948 en Framminghan (Massachusetts), y que actualmente cuenta con la tercera generación de participantes.

    Se fue registrando el tiempo que dormían cada noche los sujetos experimentales y se les hizo un seguimiento durante diez años para determinar quiénes desarrollaron demencia, incluyendo demencia de tipo Alzheimer. Entonces, investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston, analizaron los datos recogidos sobre la cantidad de sueño y su relación con el riesgo de desarrollar demencia.  Se llegó a interesantes conclusiones como que las personas que habían participado y que dormían más de nueve horas cada noche, tenían seis veces más riesgo de desarrollar demencia a los 10 años, en comparación con los participantes que dormían menos horas. Además, otro dato hallado fue que las personas con estudios superiores, tenían menos riesgo de desarrollar este tipo de enfermedad, en el caso que se duerme demasiado. Así lo indicó el neurólogo Sudha Seshadri, coautor del estudio.

    Sueño excesivo: un síntoma más que una causa

    Somnolencia ¿causa o efecto? Matthew Pase, investigador del Departamento de Neurología de la Universidad de Boston, afirmó que "la información sobre la duración del sueño puede ser una herramienta clínica útil para ayudar a predecir a las personas en riesgo de desarrollar demencia dentro de diez años.”

    Y es que los resultados arrojan las siguientes afirmaciones: dormir en exceso puede ser un síntoma y no una causa de los cambios que se producen en el cerebro como consecuencia de la demencia. Es por esto importante apuntar que no es 100% seguro que reduciendo el número de horas que dormimos, disminuyamos el riesgo de padecer demencia.

     

     

     

  • Dormir poco engorda

    No es la primera vez que se relacionan la falta de sueño y los malos hábitos alimenticios, y es que, es sabido por todos que la privación de sueño afecta en mayor o menor medida a nuestro estilo de vida y salud en general, pero hasta el momento se desconocía la conexión que existía entre una y otra.

    Ahora, investigadores de la Universidad de Chicago han establecido el vínculoentre un sueño deficiente y la alimentación “no saludable”. Así han encontrado que la falta de sueño altera algunas de las sustancias químicas de nuestro cerebro, en concreto, una llamada endocannbinoide 2-araquidonilglicerol (2-AG) que suele presentar niveles bajos durante la noche, elevándose durante el día y que en altas concentraciones incrementa los antojos y la sensación de placer al comer o ingerir refrescos dulces.

  • Dormir profundamente nutre la vida

    Hoy17 de Marzo se celebra el Día Mundial del Sueño, cuyo eslogan este año es “dormir profundamente, nutre la vida”. El evento anual, que se viene celebrando hace ya 8 años, es una iniciativa de laWorld Association of Sleep Medicine, para concienciar la indiscutible importancia de descansar correctamente cada noche.

    De hecho, hay tres hábitos que no pueden faltar si se quiere llevar un estilo de vida saludable:dormir bien, unaalimentación equilibrada yevitar el sedentarismo.

  • Duermas como duermas, el nuevo colchón ECO10® es garantía de descanso

    En Lo Monaco, después de más 20 años de trabajo dedicados a desarrollar colchones y equipos de descanso que hagan dormir bien, han avanzado hasta un colchón que promete revolucionar el mundo de los sueños, un colchón con una tecnología propia y exclusiva: el nuevo colchónCRIOLATEX® ECO10®

  • El cerebro se altera tras una noche sin dormir bien

    Dormir es una actividad universal y presente en animales y humanos, por ello, su mecanismo de acción y funciones son un tema constante de estudio por parte de investigadores de diferentes campos, y es que del sueño, queda mucho por esclarecer.

    En el estudio que nos ocupa, un equipo de científicos, dirigidos por el Dr. Nissen, psiquiatra de laUniversidad Medica Central de Freiburg (Alemania), ha demostrado un efecto más en nuestro cerebro que acontece si no dormimos correctamente.

  • El dolor, una de las principales causas del insomnio

    El insomnio asociado al dolor independientemente del origen del mismo, es una situación incapacitante y frecuente entre la población, porque además de soportar el propio dolor, lo desagradable del episodio se ve agravado por no poder descansar correctamente. Además son muchos los estudios que evidencian las interrelaciones la calidad del sueño y el dolor: desde mayor sensibilidad al mismo en personas con insomnio hasta mejoras en el sueño, cuando se trabajó en reducir el dolor a pacientes.

  • El ejercicio físico, una nueva y creciente adicción

    Alimentar el ego y la competitividad en el ámbito del ejercicio parecen formar parte de esta nueva tendencia en la esfera de las adicciones que, aunque reciente, comienza a llamar la atención de los profesionales del deporte y la salud.

    Según explica David González-Cutre, investigador de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte de la Universidad de Elche, esta adicción al ejercicio es relativamente reciente y por ello existen pocos datos sobre las personas que se ven afectadas y su evolución.

    El ejercicio es bueno y saludable, pero como todo depende de la cantidad en la que se realice, señala el investigador. “Se han puesto de moda actividades como el triatlón, carreras que realizan personas de edad más avanzada de la habitual y que desean llegar a la meta a toda costa, a pesar de que pueda tener efectos negativos sobre su salud”, señala González-Cutre.

    Así, el investigador apunta cómo han aumentado las lesiones que llegan hasta atención primaria derivadas del ejercicio. “Las personas de 30 años o más cuando corren someten a un esfuerzo muy fuerte a articulaciones, rodillas o espalda. Este ejercicio debe ser pautado por un especialista y con unaperiodicidad determinada“, señala González-Cutre.

    La dependencia al ejercicio puede ser secundaria, cuando éste se convierte en un factor más dentro de un trastorno alimentario, o primaria cuando el ejercicio es en sí mismo lo que genera dependencia. Sin embargo, el investigador aclara que la adicción al ejercicio aún no se contempla como un trastorno dentro del manual de referencia internacional sobre salud mental (DSM-V), aunque está en estudio su inclusión.

    Los trabajos de González-Cutre y su colega Álvaro Sicilia de la Universidad de Almería sobre la adaptación de los modelos existentes para evaluar ladependencia al ejercicio se han publicado en las revistas The Spanish Journal of Psychology y Research Quarterly for Exercise & Sport. Su trabajo más reciente, aún por publicar, es una revisión de la literatura científica existente sobre este tema.

    Dimensiones de la adicción

    Según apunta González-Cutre, hasta el momento la adicción al ejercicio se ha abordado desde la misma perspectiva que la adicción a sustancias, a través de las siete dimensiones que se establecen en estos casos.

    Las siete dimensiones de la adicción a sustancias aplicadas al ejercicio se plantearían como:

    Tolerancia: hay que aumentar la cantidad de ejercicio que se realiza de forma progresiva porque el cuerpo se adapta a la cantidad que se realiza.

    Abstinencia: si no se realiza ejercicio físico se sufren síntomas de ansiedad o necesidad de hacerlo.

    Efectos deseados: se acaba haciendo más ejercicio del que se ha propuesto en un inicio.

    Hacer ejercicio se escapa de nuestro control: no se puede controlar la cantidad de ejercicio realizado y se practica más ejercicio del que se desearía.

    Tiempo: se ocupa demasiado tiempo del disponible para realizar ejercicio.

    Descuidar otras actividades: al ocupar tanto tiempo en el ejercicio no se dedica a la familia, los amigos, el trabajo.

    A pesar de producirse daños en la salud se continúa practicando ejercicio.

    Perfil más común

    Según señala González-Cutre, los resultados sobre adicción al ejercicio dentro y fuera de nuestras fronteras son similares. Los autores han realizado sus investigaciones en centros deportivos y entre universitarios de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y han descubierto que esta adicción es más común entre mujeres que entre hombres y en la franja de edad que va entre los 16 y los 25 años para ir disminuyendo a partir de los 33 años.

    Los ‘adictos’ al ejercicio se dirigen más a las actividades libres que existen en la oferta de los gimnasios y que no cuentan con monitor, es más común en elámbito de la musculatura y entre quienes participan en carreras populares o triatletas.

    Los autores en sus investigaciones distinguen entre dependientes y personas que aunque reúnen ciertas características comunes a éstos no se pueden considerar dependientes. En sus trabajos con universitarios, aquellos estudiantes que practicaban ejercicio más de tres veces por semana y con alta intensidad eran los que obtenían las puntuaciones más elevadas en relación a su dependencia al ejercicio.

    En cuanto a los resultados, los autores han descubierto que entre quienes acuden a los centros deportivos, un 5% podrían encontrarse dentro de los adictos al ejercicio. Entre los alumnos de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte la cifra aumenta hasta el 15% y en los estudios internacionales realizados entre corredores de maratón, suben hasta el 17%.

    Motivaciones y prevención

    Detrás de esta dependencia al ejercicio, González-Cutre señala que entre los jóvenes las motivaciones más comunes son una mayor preocupación por ser los mejores, la comparación con sus iguales, recibir refuerzos externos y sentirse mejor consigo mismos. El culto al cuerpo y la publicidad también podrían participar en este enfoque al ejercicio que es demasiado común en los gimnasios, en los que la salud no es el objetivo primordial, señala.

    Los investigadores, que hasta el momento han estudiado las características del fenómeno y cómo medirlo, plantean conclusiones sobre su posible prevención en lo referente a la regulación de las profesiones deportivas.

    Por un lado, González-Cutre apunta que debería existir una regulación de la educación física que estableciera la formación de los profesionales que pueden dirigir centros como los gimnasios estableciendo unos objetivos de salud y por otro lado, el investigador señala la necesidad de un cambio también entre los profesionales que dirigen la actividad deportiva para cambiar los objetivos para ir al gimnasio.

    “El enfoque que existe del deporte en este país es el del deporte de élite y no se regula de forma profesional todo lo referente a la actividad física y el deporte que se realiza en el día a día y entre la población aficionada”, concluye González-Cutre.

     

  • El hígado lento mejora con osteopatía

    Puede resultar extraño oír hablar de un tratamiento visceral en la consulta de Fisioterapia-Osteopatía, pues habitualmente los pacientes piensan que nuestra función se limita a músculos y huesos. Nada más lejos de la realidad. En Osteopatía “el paciente es un todo y no un síntoma”.

    La Osteopatía es un método terapéutico que proporciona al osteópata un enfoque más global de la salud, las enfermedades y el tratamiento de patologías del aparato locomotor. Dentro de la terapia manual osteopática, existen tres pilares en los que ésta se sustenta, que son la osteopatía estructural, la craneal y la visceral. En esta ocasión nos centramos en el visceral.

  • El insomnio materno se traduce en menos horas de sueño de los hijos

    Dormir bien es fundamental para el desarrollo de los niños, por eso el sueño es un tema constante de preocupación para los padres. La respuesta a por qué un niño tiene un determinado patrón de sueño está en los propios padres, ya que este está directamente relacionado con la dinámica familiar. Diferentes estudios avalan esta afirmación, como por ejemplo una reciente investigación llevada a cabo conjuntamente por las Universidades de Basel y Warwick, en la que se ha demostrado que los problemas de sueño de los padres influyen de una manera muy particular en el modo en que duermen los niños.

  • El mejor plan de entrenamiento para perder grasa

    Marcarse como meta perder grasa corporal, de una forma saludable, no sólo es cuestión de ingerir un menor número de calorías, también es fundamental aumentar la quema de las mismas. Para conseguir unos buenos resultados y alcanzar esta meta, nada como orientar correctamente tu entrenamiento. Un plan de entrenamiento dirigido a quemar grasa debe, por un lado, producir un gasto calórico significativo, y por el otro, elevar el gasto metabólico.

    Gasto calórico alto

    De entre todos los ejercicios para ponerse en forma, los más indicados para quemar la grasa sobrante son claramente los cardiovasculares, especialmente aquellos donde se movilicen la mayor cantidad de masa musculas posible y produzcan un nivel bajo de fatiga. Esto podemos encontrarlo, por ejemplo, en medios sin impacto donde se movilice tanto el tren inferior como el superior. Algunos ejercicios que cumplen con estas premisas son el remo, la elíptica o la natación. 

    Una vez determinados los ejercicios a desarrollar, es importante conocer cuál es la duración e intensidad adecuada para metabolizar los depósitos de grasa como combustible energético.

    Tiempo de actividad

    Para que nuestro metabolismo acceda a las reservas de grasa que deseamos disminuir, se deben agotar significativamente las reservas de glucógeno. A raíz de agotarse poco a poco éstas, el organismo tiende a obtener de forma progresiva la energía a través de la degradación de ácidos grasos. Por este motivo, cuanto más dure el ejercicio, más participarán las grasas como suministro energético. Es decir, un ejercicio superior a 40 minutos accederá de forma más significativa a las reservas de grasa. La intensidad dependerá del nivel de condición física de cada uno. Las personas más entrenadas deberán seleccionar intensidades moderadas elevadas, mientras que aquellas con una menor capacidad aeróbica deberán realizar ejercicios de baja a moderada.

    Mayor gasto metabólico
    Además del tiempo de actividad, otra cuestión relevante es la de conseguir que nuestro organismo mantenga un consumo calórico elevado. El responsable de esto es el tejido muscular, por lo que los músculos más activos generan un mayor coste metabólico, incluso en reposo.
    Un entrenamiento que combine medios y métodos evitará las sobrecargas propias de realizar el mismo gesto o actividad repetidamente, y además, será un entrenamiento más ameno y motivador.
    Además de mantener los músculos activos, algunos suplementos termogénicos ayudan considerablemente a acelerar el metabolismo, por lo que serán un gran apoyo para alcanzar el objetivo de quemar grasa. Estos suplementos, que pueden encontrarse en tiendas especializadas como MasMúsculo, contienen sustancias estimulantes como la cafeína, el té verde o la guaraná que aumentan la temperatura corporal y, por lo tanto, provocan una mayor quema de calorías.

    Programas de fuerza

    Para complementar un entrenamiento cardiovascular para perder peso, pueden realizarse programas de fuerza-resistencia en los que se seleccionen ejercicios de grupos musculares en forma de circuito y con cargas moderadas, donde se sienta cierta fatiga muscular con 15 o 20 repeticiones.

    Además de estos programas, otra alternativa interesante por sus demostrados resultados, son las clases colectivas como el ‘body-pump’, en las que se manejan pesos libres.
    Para favorecer la obtención de energía a través de los depósitos de grasa, es conveniente que situemos el entrenamiento de fuerza antes que el cardiovascular. De tal forma, se conseguirla, por una parte, agotar las reservas de glucógeno mucho antes para acceder de forma más rápida a las de grasas en el entrenamiento cardiovascular posterior, y por otra, que el entrenamiento de fuerza provoque una descarga hormonal de catecolaminas que intervienen positivamente en la obtención de energía a través de la degradación de los depósitos de tejido graso.

    En casa también es posible

    Ponerse en forma y quemar grasa no es una meta que únicamente pueda conseguirse encerrándose en un gimnasio. Empezar ejercitándose desde casa es una muy buena forma de comenzar a cuidarse.

    Existen ejercicios específicos que pueden practicarse en el hogar y que están especialmente destinados a perder grasa corporal, estos son; las sentadillas, las zancadas, los fondos, los tríceps y los abdominales.

     

    Siendo constante y realizando al menos dos veces a la semana estos ejercicios, muy pronto comenzarás a sentirte mejor, más activo y más saludable. Además, la notable pérdida de grasa que conllevan todos estos tips, será la mejor motivación para no darse por vencido antes de alcanzar la meta marcada.

  • El miedo a afrontar debilidades y problemas

    Cuando se tiene un problema, ya sea de adicción o de cualquier otra índole, se da un momento en el que la persona que lo sufre comienza a percatarse de que algo en ella no va como debería ir (o las personas de su alrededor le hacen ser conscientes de ello). Es este el momento en el que comenzamos a asumir que tenemos un problema, por lo que empiezan a aflorar una serie de emociones y sentimientos que pueden provocar en nosotros un gran malestar. Esto se debe en parte a la incertidumbre (¿Qué pasará ahora? ¿Saldré de esta situación?), a los sentimientos de culpabilidad (¿Por qué he dejado que esto me suceda?), o, incluso, al realizar lo que se denomina como atribución externa (¿Cómo ha podido pasarme esto a mí?).

  • El problema de la polimedicación en el paciente con dolor crónico

    El aumento de la esperanza de vida ha incrementado el número de enfermedades crónicas que se controlan con medicamentos. Esto, sumado al aumento en el uso de fármacos preventivos, ha hecho que el número de personas polimedicadas crezca rápidamente.

    Según Susana Ríos, farmacóloga y directora clínica del Centro Médico Biotronic Salud, «incluso aunque todos los fármacos se utilicen de manera adecuada, es esperable que puedan causar efectos negativos en un momento determinado: es precisamente este lado menos amable de la polimedicación el que debe preocupar y ocupar a los profesionales de la salud.»

  • El sueño, el gran aliado del aprendizaje

    Las bondades del sueño se multiplican si es un sueño realmente reparador. La clave para conseguirlo se encuentra en adoptar unas rutinas adecuadas que nos permitan tener una adecuada higiene del sueño. Además las condiciones de nuestros equipos de descanso, son imprescindibles para  que se de un buen descanso.

  • El tratamiento del dolor neuropático

    El dolor neuropático afecta a un gran número de personas, está provocado por daños o trastornos del sistema nervioso y tiene una alta tendencia a cronificarse. Se trata de un dolor incapacitante, se tolera muy mal, y en cambio no es tan conocido como puede ser un dolor muscular o uno de tipo articular.

    Los pacientes con dolor neuropático perciben con frecuencia sensación quemante en el área dolorosa, también son muy frecuentes las sensaciones tipo “corrientazo” que se irradian a diferentes zonas.

  • El uso excesivo de las redes sociales puede alterar nuestro sueño

    Un estudio reciente de la University of Pittsburgh School of Mediciney los Institutos Nacionales de Salud en EE.UU ha demostrado que existe una correlación entre el uso de las redes sociales y los trastornos del sueño entre los jóvenes adultos.

  • El verano, la época preferida por los jóvenes para consumir drogas

    El verano es la época del ocio, de salir, de romper la rutina, y por desgracia, de consumir drogas. Además de beber más alcohol en verano, los jóvenes incrementan también el consumo de otras sustancias tóxicas como drogas sintéticas, éxtasis y la marihuana.

    Además, aumenta la facilidad de acceder a ellas. De hecho, el 80% de los españoles ve fácil conseguirlas, y el 90% de los menores de edad confiesa no tener problemas para comprar alcohol.

  • Electroestimulación, el tratamiento más eficaz contra la disfagia

    ¿Qué es la disfagia?
    Cuando  una  persona  tiene  de  forma ocasional dificultad para tragar, no suele  ser  motivo de preocupación. Sin embargo, cuando esto persiste en el tiempo  es  conveniente  acudir  a un especialista, ya que probablemente se trate  de disfagia, una condición médica que afecta al 5% de la población y que requiere tratamiento.

    La disfagia es un trastorno de la deglución que se caracteriza por generar en  quienes  la  padecen  una  dificultad  en  la preparación oral del bolo alimenticio  o  en  el  desplazamiento  del alimento desde la boca hacia al estómago.  Tos  al  ingerir  o  tras la ingestión, ahogarse con alimentos o líquidos, dolor al tragar, la sensación de que la comida se quede pegada en la  garganta  o dificultad de respirar durante la alimentación, son algunos de  los  síntomas  que pueden presentarse si se padece este trastorno. Como síntoma,  la  disfagia  puede  tener un origen funcional, que habitualmente afecta  al  sistema nervioso, o mecánico. No obstante, también puede surgir como  efecto  secundario  a ciertos fármacos o a factores iatrogénicos como las cánulas de traqueotomía.

  • Enzimas digestivas, esenciales para una correcta digestión

    En el amplio mundo de las proteínas, existen unas sustancias originadas a raíz de ellas que destacan especialmente por la importancia de sus funciones en nuestro organismo; hablamos de las enzimas digestivas.

    En ocasiones, aunque la dieta de la persona sea equilibrada, si en su organismo existe alguna alteración y se tienen problemas de indigestión, gases, toxicidad, obstrucción u otras enfermedades relacionadas con estos problemas, puede que no se estén aprovechando de forma eficaz los nutrientes, posiblemente consecuencia de un entorpecimiento en las funciones de estas sustancias fundamentales para nuestra salud. Las enzimas se encargan de catalizar y regular todas las reacciones químicas de nuestro cuerpo, como son, por ejemplo, las que tienen lugar durante la digestión. Además, estos biocatalizadores también intervienen en la actividad de las hormonas y en la desintoxicación del organismo.