¿Qué hacer ante un hijo con comportamientos conflictivos?

«Se ha vuelto muy egoísta, nos somete a sus caprichos y cree que el mundo gira a su alrededor. No podemos con él». Frases como estas, dichas por padres y madres preocupados y en muchos casos angustiados, denuncian un problema que transciende el ámbito familiar, llegando al escolar y al social. Al contrario de lo que puede pensarse no es un problema propio de la familia actual. Sorprende que en el 720. a. de C. Mesiodo se expresaba así: «No tengo esperanza en el futuro porque esta juventud es desenfrenada y ociosa y no respeta a los padres». Parece que el problema es tan antiguo como la humanidad.

Perfil del adolescente conflictivo

Nos encontramos ante un muchacho (predominan los varones, aunque crece el nº de chicas) entre los doce y diecisiete años que infringe violencia a los padres, tanto emocional (voces, chantajes, coacciones) como física (agresiones, rotura de mobiliario...), sin capacidad de autocontrol , no preparados para asumir frustraciones y conscientes de conseguir lo que se proponen.

En definitiva, tenemos a un chico que se ha hecho con el poder relacional de la familia, que no sabe manejarlo, causando daño a los padres y a él mismo.

Repasemos situaciones concretas que evidencian la pérdida de dicha autoridad: así cuando los padres no cumplen lo advertido al hijo, le transmiten que él puede con ellos. Cuando aplican soluciones reiteradamente ineficaces, a los problemas que presenta el hijo, le trasmiten que se equivocan repetidamente y que no pueden con él. Cuando dicen “no” y luego ceden y no cumplen con lo dicho, le transmiten al hijo “tienes tanto poder sobre nosotros que logras cambiarnos de opinión”. Cuando están divididos ante qué hacer o decir al hijo, le transmiten: “lo has logrado, divide y vencerás. Tú tienes el poder”. Igualmente cuando solo hay sermoneo sobre cómo ha de comportarse y no se lo concretan en hechos, trasmiten: “nosotros solo tenemos el poder de las palabras que el viento se las lleva. Tú con tus hechos sí que demuestras tu poder sobre nosotros”. Al final los padres, desorientados, acaban diciéndole “puedes conmigo” o “me siento impotente”, con lo que evidencian al hijo su nula autoridad, al tiempo que discuten y se descalifican mutuamente, acusándose no poder controlar al hijo, quedando así seriamente dañada la relación de pareja.

El trabajo con los padres es prioritario, en el convencimiento de que su cambio incide directamente en el cambio del hijo, con lo que en muchos casos este no llega a tener que acudir a la consulta. Así los objetivos de la terapia serán:

Abordar los cambios necesarios para lograr el buen funcionamiento educativo de los padres; mediar para que los padres lleguen a acuerdos en el hacer y decir al hijo, transmitiendo a este su determinación de cumplir dichos acuerdos; reforzar (siempre) al hijo en lo que este sí funciona y desde ahí ampliar e ir ganando terreno a lo que aún no funciona; reconstrucción del vínculo afectivo con el hijo, muy deteriorado por el conflicto e incremento de la relación conyugal de la pareja, deteriorada por la conflictividad del menor, no girando en torno al hijo.

El mensaje que en terapia habrá que decir a los padres, sería: “no tenéis un hijo con problemas (de lo que pueden sentirse culpables). Sois parte del problema que todos sufrís y que se manifiesta en el comportamiento de vuestro hijo”.

En el 'Centro de Terapias' consideramos a los padres como expertos en sus hijos, formando así un 'Equipo' junto a los Profesionales del Centro, expertos en Terapia, logrando así que los padres se sientan competentes, trabajando con sus propios recursos y reforzándolos como figuras de autoridad y valía, ayudándoles a lograr una educación eficaz y gratificante, una vez restablecido el poder relacional y el control sobre el hijo.

El 'Centro de Terapias y Atención a la Familia', homologado por la Junta de Andalucía, cuenta con un amplio Equipo multidisciplinar que bajo la dirección de Miguel Sánchez Zambrano está especializado en el abordaje de toda la problemática que pueda darse en la familia (relaciones de pareja, adicciones, fobias, ansiedad, depresión, diversas patología anímicas… además de la atención a los menores conflictivos). El Centro ofrece terapias de 3ª generación (Mindfulness y Biodescodificación), así como un Programa completo de Terapias Naturales (Acupuntura, Quiromasaje, Reiki, etc.). Se completa la oferta con un Programa específico de atención a personas dependientes y otro de formación en Terapia Sistémica Familiar dirigido a estudiantes y profesionales.

El Centro cuenta con tarifas especiales para estudiantes, desempleados y tercera edad.

 

 


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Centro de Terapias y Atención a la Familia

Centro de Terapias y Atención a la Familia

Joaquina Eguaras 17, Bajo C, 18013 - Granada.
Teléfono: 958 17 16 20

psicologiazambrano.wordpress.com

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