Estrategias para afrontar la adicción de nuestro hijo

Cuando hablamos del consumo de drogas en los hijos, siempre será mejor prevenir desde el principio que afrontar luego esta adicción y todo lo que ello conlleva. Sin embargo, aunque podamos ayudarles a ser responsables, conocer las consecuencias que traen consigo las drogas y darles armas para rechazarlas, lo cierto es que la última decisión de consumirlas o no siempre dependerá de nuestros hijos.

Son muchos y diversos los motivos que pueden llevar a un adolescente a entrar en el peligroso mundo de las drogas. En la mayoría de ocasiones este consumo está motivado por el deseo del adolescente de sentirse uno más en su grupo de amigos, de no ser el raro que no consume o de tratar de encontrar en estas sustancias una salida a sus problemas en el ámbito de la familia y los estudios, o superar sus problemas de autoestima.

Conociendo estos posibles motivos, los padres pueden actuar de forma previsora creando un clima en el hogar afectivo de reconocimiento y aprobación, que favorezca la estabilidad emocional de los hijos, cuidando la autoestima de los hijos y enseñándoles a valorar sus cualidades, haciéndoles respetar unos límites que les ayuden a tener autocontrol, favoreciendo la existencia de una buena comunicación entre padres e hijos, educándoles a ser dependientes de la opinión de los demás y ayudándoles a desarrollar habilidades sociales que faciliten la integración social adecuada.

En el caso de descubrir que nuestro hijo consume drogas, también existen ciertas estrategias con las que podemos ayudarle y conseguir que sea capaz de dejar esta adicción.

La primera recomendación es tratar de mantener la calma, de nada nos servirá dejarnos llevar por el pánico ni enfadarnos de manera terrible. Seguidamente trataremos de establecer unas normas y límites claros que traten de frenar en la medida de lo posible esta adicción. Es importante que en este momento hablemos con nuestros hijos sobre las consecuencias del consumo de drogas y interesemos aún más por conocer en qué circulo de amigos o pareja se mueven.

En el caso de incumplir las normas establecidas, los padres deberán sancionarles de manera proporcional e inmediata,siendo capaces de transmitir tranquilidad y coherencia con lo decidido y aplicado. Es de vital importancia que los adultos presenten una única forma de afrontar el problema, estando en la misma sintonía educativa, incluso aunque los padres estén separados. La coherencia también es clave. De nada sirve transmitir preocupación por el consumo de sustancias ilegales por parte de nuestros hijos cuando alguno de los progenitores también consume estas drogas.

El comportamiento de los padres no debe centrarse en la preocupación, sino en la ocupación del asunto. Ni el pánico ni buscar culpables nos permitirá buscar salidas objetivas y eficaces. En estos casos tan complicados, en los que el diálogo resulta tan imprescindible, la ayuda de profesionales puede ser de vital importancia para que nuestros hijos decidan dejar esa adicción a las drogas que está poniendo en peligro su salud y su futuro.

Cuando el consumo se vuelve algo habitual y empiezan a aparecer comportamientos problemáticos, es importante buscar ayuda profesional que ayude no sólo al hijo, sino a toda la familia. En el caso del centro residencial de tratamiento de adicciones Aequilibrium, situado en Jaén, una parte esencial de la terapia se basa en la terapia familiar de grupo; una práctica con grandes resultados que no sólo ayuda a los adolescentes a dejar su adicción, sino que también aporta herramientas a los padres para afrontar esta situación y a entablar un diálogo con su hijo adicto, algo que en ocasiones, por desconocimiento o miedo, resulta tan complicado.