Clorhexidina, eficacia limitada para evitar infecciones en intervenciones bucales

Científicos de la Universidad del País Vasco han evaluado la eficacia de la clorhexidina en la prevención de la bacteriemia (presencia de bacterias en la sangre) tras una extracción dental. Los resultados se publican en la revista Plos One.

La cavidad oral humana está colonizada por una gran variedad de bacterias. Cuando se realizan procedimientos quirúrgicos, como una extracción dental, estas pueden pasar al torrente circulatorio, causando una bacteriemia generalmente transitoria.

No está clara todavía la importancia que esta presencia de bacterias en la sangre tiene en el origen y evolución de procesos infecciosos como endocarditis de las válvulas cardíacas, de prótesis valvulares, de prótesis de articulaciones como cadera y rodilla y en la infección local.

Así, la American Heart Association (AHA), en 1997, sugirió que los pacientes con riesgo de endocarditis infecciosa debieran usar un enjuague bucal antimicrobiano antes de un tratamiento dental. En 2006, la Sociedad Británica de Quimioterapia Antimicrobiana (BSAC) recomendó un único enjuague bucal con clorhexidina al 0,2% (CHX) (10 ml durante 1 minuto) antes de realizar procedimientos dentales asociados con bacteriemia en pacientes con riesgo. Sin embargo, en 2007, la AHA recomendó no utilizar ningún protocolo de profilaxis antiséptica.Numerosos estudios han demostrado que el enjuague con clorhexidina tiene un potente efecto antimicrobiano sobre la microflora salival y la placa bacteriana. “Partiendo de esta hipótesis, suponemos que los enjuagues bucales antimicrobianos, utilizados antes de un procedimiento dental, debieran disminuir el número de microorganismos introducidos en el torrente sanguíneo del paciente. Sin embargo, existe una gran controversia sobre este aspecto”, señalan los investigadores de la UPV/EHU, según recoge Sinc.

Uso recomendado

En el estudio se incluyen ocho ensayos clínicos, con 523 pacientes –267 en el grupo tratado con clorhexidina, donde se registraron 145 casos de bacteriemia y 256 en el grupo control, en el que se produjeron 156 casos de bacteriemia–. Las cifras indican, por tanto, que el porcentaje de casos de bacteriemia que se pueden evitar si una población realiza prevención con clorhexidina es del 12%. El número necesario de pacientes a tratar para prevenir una bacteriemia es de 16.

Los resultados muestran una eficacia relativa y poco significativa del uso de la clorhexidina a la hora de evitar que las bacterias presentes en la boca se introduzcan en el torrente sanguíneo cuando se practica una extracción dental. “Sin embargo, dado su bajo coste y la ausencia de reacciones adversas y complicaciones, consideramos recomendable realizar un enjuague con clorhexidina, antes de realizar una intervención de este tipo”, concluyen los autores.