10 tratamientos médicos que no deben mezclarse con pomelos

 

La Asociación Médica de Canadá ha difundido una información en la que señala al pomelo de forma directa como problemática a la hora de ser combinado con una serie de medicamentos. Una curiosidad que sorprende tras comprenderse las propiedades de una fruta, fuente de vitamina A y C. Al parecer contiene compuestos químicos conocidos como furanocumarinas que alteran genes y proteínas responsables de realizar el metabolismo.

Según recoge ‘Huffington Post’, un pomelo, o un vaso de jugo de 200 mililitros sería cantidad suficiente para interaccionar con los medicamentos. Un solo vaso puede reducir a la mitad la absorción de un fármaco en el intestino y puede perdurar hasta 24 horas después. ¿Qué medicamentos no deben combinarse? Estos diez.

 

 

1-      Hormonas como los estrógenos, incluidos anticonceptivos.

2-      Estatinas como atorvastatina, lovastatina o simvastatina, recetadas para el tratamiento del colesterol alto.

3-      Para problemas cardíacos o presión arterial alta como amiodarona, apixaban, clopidogrel, dronedarona, eplerenona, felodipina, nifedipina, quinidina, rivaroxaban o ticagrelor.

4-      Quimioterápicos para tratamientos del cáncer como vemurafenib o cruzotinib.  Aunque se asegura que un zumo de pomelo aumenta la eficacia de un medicamento como el rapamycin

5-      Inmunosupresores para evitar rechazo a un órgano trasplantado como la ciclosporina o sirolumus.

6-      Tratamiento o prevención de infecciones como primaquina o quinina.

7-      Un antihistamínico para tratar la alergia como es fexofenadina.

8-      Drogas que actúan en el sistema nervioso central como alfentanilo, lurasidona u oxicodona.

9-      Para el tratamiento de las náuseas como domperidona.

10-   Para tratamiento afecciones urinarias como silodosina, tamsulosina o darifenacina.

La realidad es que sus efectos pueden llegar a ser fatales. 43 de los 85 pueden poner en serio peligro la vida. Por tanto se debe tener muy en cuenta. De hecho, mezclándolo con varios fármacos como la eritromicina, quinidina, cisaprida o lurasidona se puede crear un aumento descontrolado de la frecuencia cardíaca.  Por tanto hay que calibrar el consumo de todos estos alimentos cuando se esté medicando.

 

El riesgo de cada persona es desconocido, y por ello se recomienda precaución. Las personas mayores de 45 años son los principales consumidores de pomelo y también son quienes están estrechamente relacionado con dichos fármacos. Se trata de una fruta sumamente saludable, pero que debe controlarse cuando se está en tratamiento.